Pornografía

XXX

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¿Qué es pornografía?  Según el diccionario Webster: “Pornografía es todo escrito, dibujo o foto que tiene el propósito de provocar deseos sexuales.”[1] Pero profundizando en los orígenes de la palabra pornografía encontramos con la sorpresa que esta misma en griego se conoce como porneúo que traducido es: fornicación. Si, ese pecado que condena la Biblia.

En la sociedad de hoy la pornografía ya no produce vergüenza como ocurría hace algunos años, así que muchos jóvenes hablan hasta con orgullo de sus aventuras con la pornografía. Al escuchar estos “testimonios”, es entendible que a un joven cristiano se le hace más difícil que la pornografía no le resulte todavía más atractiva.

Definitivamente los hombres –varones- somos más visuales que las mujeres. La ciencia corrobora que hombres y mujeres usamos de manera distinta los diferentes lados del cerebro. Las mujeres usan más el lado verbal y afectivo, y los hombres usan más el lado visual y mecánico.

¿A qué voy con esto? A la sazón de que la pornografía, al ser sobre todo un mecanismo visual, parece despertar mayor interés en los hombres que en las mujeres. De todas maneras sería un error creer que las mujeres no les afecta o no les atrae la pornografía. La diferencia entre unos y otros radica en cual tipo de pornografía afecta más a cada uno.

Por mucho, los temas más buscados en internet están relacionados con la pornografía. La pornografía está rampante en el mundo de hoy. Quizá más que cualquier cosa, Satanás ha tenido éxito torciendo y pervirtiendo el sexo. El ha tomado lo que es bueno y justo (amor sexual entre esposo y esposa) y lo ha reemplazado con lujuria, pornografía, adulterio, violación y homosexualidad.

La pornografía es simplemente el primer paso en una resbaladiza pendiente de creciente vileza e inmoralidad (Romanos 6:19). Al igual que con la drogadicción, en donde el usuario es llevado a consumir mayores y más poderosas cantidades de drogas, así también la pornografía arrastra a la persona dentro de arraigadas adicciones sexuales y deseos impíos.

Déjame ser claro: La pornografía genera problemas en varias dimensiones. Piensa en estas a modo de muestra:

–          Crea un mercado para la prostitución

–          Le roba la ingenuidad a los menores

–          La industria pornográfica está llena de gente que fue abusada sexualmente y esto profundiza sus culpas y complejos.

–          Esta probado que anima a sus consumidores a cometer abusos sexuales contra otras personas

–          Perjudica las relaciones sexuales reales

–          Abre la puerta a la infidelidad

–           Genera adicción

Si aun no leíste el tema de la masturbación, publicado en este mismo blog, te recomiendo leerlo. Pero ahora también te agrego que el peligro extra de la pornografía es que no solamente genera fantasías pecaminosas, sino que esas fantasías están fuera de la realidad.

¿Por qué? Testimonios de actrices pornográficas dan por sentado que su “trabajo” es poco placentero y que no se disfrutan las relaciones sexuales en el set, ya que es todo actuado, y muchas de las posiciones son completamente incomodas y requieren todo un trabajo para realizarlas y concentrarse en lo que estaban haciendo.

Claro que nada de eso se tiene que notar en la cámara, porque el secreto para quienes están detrás de la industria de la pornografía es dejar a los consumidores pendientes de más, y una de las claves es que se sientan frustrados con sus propias experiencias sexuales para que quieran más.

Esto ha llevado aún a líderes de la iglesia, a quedar frustrados en sus matrimonios. Ya que a la hora de la relación sexual tenían muchos problemas para disfrutar del sexo porque habían dejado entrar tanta basura pornográfica a su mente que ahora el acto sexual con sus esposas les parecía demasiado “light”. No te creas que porque eres casado, ya la pornografía no te afectara. En la primera puerta que abras en tu vida, Satanás hará lo posible para destruirte tanto a ti como a tu matrimonio.

Pero abordándolo todo esto bíblicamente, las tres principales categorías del pecado son: “los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida.” (1 Juan 2:16). La pornografía definitivamente nos causa el codiciar las cosas de la carne, e indudablemente es lascivia para nuestros ojos. Definitivamente la pornografía no califica como una de las cosas en las que debemos pensar, “Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.” (Filipenses 4:8). La pornografía es adictiva (1 Corintios 6:12; 2 Pedro 2:19), destructiva (Proverbios 6:25-28; Ezequiel 20:30; Efesios 4:19), y conduce a una siempre creciente perversidad (Romanos 6:19). El codiciar a otra gente en nuestras mentes (la esencia de la pornografía) es ofensivo a Dios (Mateo 5:28). Cuando la devoción habitual a la pornografía caracteriza la conducta de una persona, eso demuestra que la tal persona no es salva (1 Corintios 6:9).

En el área donde Dios cambia indiscutiblemente, demostrando así su poder cuando te convertís a Cristo, es en la incursión que tenes dentro de la pornografía. Quiera Dios que luego de nacer de nuevo nunca más tengas que volver a ingresar a una página pornográfica.

Ahora, ¿Estás involucrado con la pornografía y el deseo de librarte de ella? He aquí algunos pasos a la victoria: (1) Confiesa tu pecado a Dios (1 Juan 1:9). (2) Ruega a Dios que limpie, renueve y transforme tu mente (Romanos 12:2). (3) Pide a Dios que llene tu mente con Filipenses 4:8. (4) Aprende a guardar tu cuerpo en santidad (1 Tesalonicenses 4:3-4). (5) Comprende el significado apropiado del sexo y la manera correcta de utilizar en el matrimonio (1 Corintios 7:1-5) (6) Considera que si tú andas en el Espíritu, tú no satisfarás los deseos de la carne (Gálatas 5:16). (7) Toma pasos prácticos para reducir tu exposición a imágenes gráficas (por ej.: Instala bloqueadores de pornografía en tu computadora, limita el uso de la televisión y videos, evita mirar por demasiado tiempo algún tipo de imagen obscena, busca a otros cristianos que estén orando por ti y que te ayuden a mantenerte firme.


[1] http://translate.google.com.ar/translate?hl=es-419&sl=en&tl=es&u=http%3A%2F%2Fwww.merriam-webster.com%2Fdictionary%2Fpornography  

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¡Sexo!

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Dios invento el sexo con dos motivos: Uno, la multiplicación (lo tenemos en el libro de Génesis) y el otro, el placer (lo tenemos en el libro de Cantares, Proverbios y el apóstol Pablo también habla de eso). Por eso no es tan cierto que el sexo sea malo. El sexo es algo bueno, como todo lo que hizo Dios

El problema radica en que con algo bueno también nos podemos lastimar. Eso mismo sucede, por ejemplo, con el fuego. ¿Quién puede decir que el fuego sea algo malo? El fuego es sensacional para cocinar y para mantenerse calientes en lugares fríos. Pero con el fuego también nos podemos quemar, y por eso hay que tener ciertos cuidados… ¡Lo mismo pasa con la sexualidad!

Los seres humanos son muy conscientes del efecto agradable de este don de Dios, pero a causa del pecado en el hombre (seres humanos en general) la práctica del sexo se ha extendido mucho más allá de su uso correcto en el matrimonio, y como el fuego, hoy se promociona por todos los medios la filosofía del mundo secular de “si se siente bien, hazlo” la cual impregna las culturas, sobre todo en Occidente, hasta el punto donde la pureza sexual es vista como arcaica e innecesaria.

Pero mira lo que Dios dice acerca de la pureza sexual: “Pues la voluntad de Dios es vuestra santificación; que os apartéis de fornicación; que cada uno de vosotros sepa tener su propia esposa en santidad y honor; no en pasión de concupiscencia, como los gentiles que no conocen a Dios.” 1 Tesalonicenses 4:3-5

Pero, ¿por qué es tan importante el matrimonio para tener relaciones sexuales? Cuando Dios creó a Adán y Eva, Él cortejó el primer matrimonio en la humanidad y estableció la “relación de una sola carne”. Génesis 2:24 nos dice que el hombre dejará a su familia, se unirá a su mujer, y se convertirán en “una sola carne” con ella, refiriéndose claramente a la intimidad sexual.

Luego de la caída en el pecado (Gn.3), los seres humanos comenzaron a quebrantar los mandamientos de Dios. Por eso Dios mismo se encargó de proteger la sexualidad al limitar el ámbito donde se pudiese hallar su cauce legítimo. Para eso fue necesario que se diese la Ley, la cual establecía que si alguien tenía relaciones sexuales con otra persona fuera del matrimonio, estas se debían casar indefectiblemente. (Dt.22:28-29)

En el NT En Mateo 19:4-6, Jesús afirma con autoridad divina las mismas palabras “una sola carne” y luego Pablo elabora sobre esa idea en 1 Corintios 6:12-20. Es interesante lo que dice un capitulo después: “Pero a causa de las fornicaciones, cada uno tenga su propia mujer, y cada una tenga su propio marido.” 1 Corintios 7:2

Dios quiere lo mejor para nosotros y por eso mismo es que quiere que disfrutemos las relaciones sexuales y no que nos lastimemos con las relaciones sexuales. Es por eso que la Biblia nos enseña a reservarlas para el matrimonio.

Porque la intimidad sexual entre dos personas crea no solamente un lazo físico sino también uno emocional y otro espiritual. Esos tres tipos de lazos son diferentes entre sí aunque también depende el uno del otro. Y por más que la sociedad y la industria pornográfica intenten convencernos de que las relaciones sexuales son solamente algo físico, no hay manera de negar que la intimidad sexual afecta también nuestras emociones y nuestro espíritu.

Pero, ¿Está bien tener sexo antes del matrimonio aún si ambos se quieren? No. Tener sexo antes del matrimonio es pecado aún si se aman entre sí. Estar enamorado no altera la realidad de que el acto sexual está por fuera del matrimonio ya que el mismo es la unión de un hombre y de una mujer en matrimonio. El sexo fuera del matrimonio se llama fornicación y la Biblia en forma definitiva lo condena.

  • Mateo 15:19-20: “Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias. 20Estas cosas son las que contaminan la hombre; pero el comer con las manos sin lavar no contamina al hombre.”
  • Hechos 15:29: “que os abstengáis de lo sacrificado a ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación; de las cuales cosas si os guardareis, bien haréis. Pasadlo bien.”
  • 1ª Corintios 6:9-10: “¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idolatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, 10ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.”
  • Hebreos 13:4: “Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios.”

Por lo tanto, la fornicación, está claramente condenada en la Escritura y no existe justificación para que sea aceptada sólo porque alguien ama a la persona del sexo opuesto.  (Ver también: Hechos 15:20; 1 Corintios 5:1, 6:13, 18, ​​10:8, 2 Corintios 12:21; Gálatas 5:19; Efesios 5:3; Colosenses 3:5; Judas 7) Además, si esta pareja se ama tanto, entonces, ¿por qué no llevan a cabo lo que es el verdadero amor y se casan? ¿O acaso no quieren asumir responsabilidades? El verdadero amor es cuando colocamos a la otra persona en primer lugar, no cuando Usted toma algo de ellos. Cuando un hombre y una mujer deciden dedicarse a fornicar ellos declaran que tal amor por la otra persona es más centrado en sí mismo(a) más que en la otra persona.

Si el mensaje de la Biblia sobre el sexo antes del matrimonio se obedecería, habría muchas menos enfermedades de transmisión sexual, muchos menos abortos, muchas menos madres solteras y los embarazos no deseados, y muchos menos niños que crecen sin sus padres en sus vidas. La abstinencia es sólo la política de Dios en lo que respecta a las relaciones sexuales antes del matrimonio. La abstinencia salva vidas, protege a los bebés, da a las relaciones sexuales, el valor correcto, y lo más importante, honra a Dios.

Entonces en el noviazgo para evitar pecar, ¿Cuál debería ser el límite de las caricias? Si debería ser preciso, la respuesta seria no tocar nada que fuera tapado por un traje de baño, ya que el traje de baño cubre las zonas del cuerpo consideradas erógenas (excitables), y al tocarlas esto produciría una excitación que luego sería prácticamente imposible de controlar.

Pero yendo más allá el órgano sexual más poderoso es el cerebro. Por esto uno debe decidir claramente que quiera hacer y que no, antes de que las sensaciones físicas comiencen a tomar el control de los pensamientos. La clave está en poner límites claros para cuidarse de no hacer algo que lastimara tanto a uno mismo como a la otra persona que apreciamos.

El punto es que si yo entiendo que no es inteligente tener relaciones sexuales antes del matrimonio, entonces tengo que poner un límite para las caricias. Un límite que no permita que otras partes de mi cuerpo tomen decisiones en lugar de mi cerebro ¿Me explico? Eso es lo que ocurre cuando despertamos esas zonas erógenas (excitables) que mencione anteriormente. Al acariciarlas producimos una sensación tan fuerte que es obvio que luego nos va a costar detenernos, y por eso es tonto lo de “tocar tan solo un poquito”

Recuerda que una vez que se tocan esas zonas es muy difícil volver atrás, así que el imite debería ser no tocar esas zonas que producen sensaciones tan fuertes para que ninguna parte de nuestro cuerpo ocupe el lugar de nuestra mente.

Si la relación con tu novio/a esta siempre al borde de la tentación, entonces tienes que replantearte la relación. Establece límites claros, como no estar solos en un lugar donde nadie los pueda ver, o nunca entrar a su habitación, o no estar solos en un auto. No es que el ella sea malo/a, es que si la relación los empuja al pecado entonces se debe poner un stop. ¿Cómo? simplemente poniendo distancia, como te explique. Total si en verdad son el uno para el otro no les va hacer nada de mal esperar ni mantenerse puros para cuando puedan estar juntos para siempre. Por muchos años más.

Ahora, si la relación no es tan así. No creo que haya nada de malo en ir juntos de la mano, un “pico” romántico, o un abrazo de afecto mutuo. Pero tocar pechos, genitales, dar besos de lengua y frotar un cuerpo con el otro claro que se siente bien. Pero que se sienta bien no es sinónimo que sea inteligente hacerlo.

Esas zonas, además, son propiedad de la intimida de cada uno. Y permitirle al otro entrar en ese terreno tan personal te abre la puerta a mucho dolor a menos que haya un compromiso real y practico de por medio (y eso se llama matrimonio)

Ahí hay una situación de pleno compromiso entre dos personas. No es solamente una declaración de deseos e intenciones, sino que es una realidad legal y practica. Y eso crea un compromiso pleno entre los miembros de la pareja casada. Los dos se han hecho uno, y entonces la intimidad sexual es simplemente un reflejo de eso.

Sin el pleno compromiso que te da el marco del matrimonio te expones demasiado a que tu corazón, tus emociones y tu espíritu sean lastimados y corrompidos.

Por último, es bueno tener en claro que la Biblia no solamente nos anima a evitar el acto sexual fuera del matrimonio, sino que también nos dice que debemos alejarnos de toda inmoralidad sexual, porque ella nos corrompe. Y Dios está interesado en la pureza porque la pureza del corazón y los pensamientos es el ámbito necesario para que en nosotros crezca su amor.

Un noviazgo llamado a trascender

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Muchas son las inquietudes que nos generamos los jóvenes cristianos solteros ante la posibilidad de un día formar una pareja con la cuál -si es dentro de la voluntad de Dios- llegaremos a casarnos y posteriormente ser padres.

¿Cómo puedo encontrar al amor de mi vida? ¿Cómo sabré que es él o ella cuando tenga que elegir? ¿Por dónde comenzar?  ¿Qué características debo tener en cuenta? ¿Qué edad es adecuada para el noviazgo?

Dentro del sistema gobernado por las tinieblas, el cual conocemos como el mundo. El noviazgo es simplemente un pasatiempo. La licencia para satisfacer los deseos pecaminosos, corromper el significado de lo que realmente es el amor y el desligamiento de responsabilidades como el matrimonio. Llega a ser el fin en sí mismo y no el medio para un fin mas elevado.

Definamos el concepto de la condición de novio/a esta es según la Real Academia Española (RAE): “Persona que mantiene relaciones amorosas con fines matrimoniales.”  Aunque aparezcan otras, esta es la definición que más se acopla a la postura bíblica en cuanto a una relación de noviazgo con vistas al estado marital. (Gn.2:24; Mt.19:5-6; Ef.5:31)

Sería interesante comenzar a considerar algunas inquietudes en este espacio del artículo. Por lo tanto, ¿Cómo puede un/a joven encontrar el amor de su vida, y como debería elegir? Bien, primeramente deberíamos tener en cuenta cuestiones como el nivel de la persona en aspecto, personalidad, madurez, metas y creencias.

Puede parecer extraño pero el aspecto si importa, la persona en cuestión te tiene que gustar físicamente. Pero si todo se basa solo en lo físico, y no hay otra intención más que querer satisfacer tus necesidades por la apariencia de la persona, y dejar fuera cualquier otra consideración como las que vienen después, estarás en problemas. No es sabio comprar una casa solo porque nos gusta su fachada, no sabemos como se encuentra su interior, ¿Están en buen estado sus fundamentos? ¿Están en condiciones las instalaciones básicas electricidad, agua, gas, etc? Si bien el aspecto es importante, no lo es todo.

La  personalidad es la forma de ser de la persona, ¿Tiene una personalidad que te atraiga? Es necesario decir que dos temperamentos distintos pueden atraerse, pero después les va a costar más relacionarse si llegan a unirse. Distinto, si son más parecidos. Te recomiendo leer “Manual del temperamento de Tim La haye” allí habla de los distintos temperamentos y sus combinaciones. En cualquier caso, aquella persona va a apuntalar las áreas de tu vida que son mas débiles y tu lo mismo con ella. Por eso es necesario preguntarse ¿Voy a bendecir la vida de esta personas siendo como soy? Y también: ¿Esta persona bendecirá mi vida con su forma de ser?

En cuanto a madurez, creo que la adolescencia no es la etapa de la vida en donde uno debería andar buscando al amor de su vida, no lo es para casarse y menos para ponerse de novio. Por el simple hecho que aun se está en un proceso en la formación del carácter. La personalidad debe madurar y crecer en Cristo. Por lo general, cuanto más joven se es, menos maduro se es. Esto se debe a la falta de experiencia de vida. En esta etapa se es más propenso a tomar decisiones desacertadas que nos puede dejar con el daño emocional, físico, psicológico y espiritual.

Creo que la edad ideal para entablar un noviazgo es luego de los 21 años y para casarse comenzaría a partir de terminados o estar terminando los estudios. Si vas a la universidad, entonces lo recomendable es que esto ultimo –casamiento-  sea luego de terminar la universidad. Puedes antes, y aunque finalmente logres terminar satisfactoriamente, te aseguro que te costara un poco mas completar tus estudios. La cuestión a esto es que se haya tenido el tiempo necesario para desarrollar la vocación especifica pensando a futuro.

A esto, en la adolescencia es prácticamente imposible tener tu futuro tan encaminado como para saber con inteligencia a quien quieres o necesitas tener a tu lado. En cuanto a esto último, una clave está en tener claro hacia a donde te diriges y cuál es la voluntad, el plan, el camino especifico de Dios para tu vida. Sin esas metas es difícil saber a quién necesitas a tu lado para llegar y transitar por ello. El noviazgo (y más aún el matrimonio) es un medio importante para cumplir con los propósitos de Dios. Por lo tanto, es un paso. El punto es: ¿hacia dónde?

Si esto no te parece importante todavía, entonces quizás estés en una etapa de tu vida en la que sea mejor posponer este tema por un tiempo. Y si solo quieres tener alguien a tu lado para no estar sola, o solo, o para quedar bien con otros, o porque simplemente te resulta atractivo físicamente. Entonces no vale la pena siquiera hablar de amor.

En el comienzo de la Biblia hay un principio muy interesante respecto a como Dios nos ayuda a encontrar el amor de nuestra vida. Si prestas atención a lo que ocurre con Adán en Génesis 2:18-22 te darás cuenta de que fue cuando él estaba haciendo lo que Dios le había pedido (poner nombre a los animales) que Dios mismo vio que Adán estaba solo y no tenía una compañera adecuada, y entonces le dio a Eva. ¿Qué quiero decir con esto? Trabaja en lo que te toca con esmero. Haz la voluntad de Dios en tu vida hoy, y él se va a ocupar  de tu mañana. Caminando en la dirección correcta te vas a encontrar con la persona correcta.

También vemos principios valiosos en cuanto a creencias en el relato donde Abraham envía a su criado para buscarle esposa a su hijo Isaac en Génesis 24. Es interesante notar lo que el padre manda al criado –quien es figura del Espíritu Santo-  diciéndole específicamente: “no tomarás para mi hijo mujer de las hijas de los cananeos, entre los cuales yo habito;  sino que irás a mi tierra y a mi parentela, y tomarás mujer para mi hijo Isaac.” Génesis 24:3-4

¿Qué quiso decir aquí Abraham? En aquellos tiempos los arreglos matrimoniales los hacían los padres, y los conyugues escogidos debían proceder de la misma tribu. Pero el más elevado motivo de Abraham era impedir que Isaac se casase con una pagana ya que se corría el peligro después de su muerte que el pueblo se apartara del verdadero Dios.

Esto nos deja la enseñanza del yugo desigual. Y se genera la pregunta ¿Es correcto estar de novio/a con un no cristiano? Quizás ya conozcas este versículo, pero de todos modos lo citaré: “No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo?” 2 Corintios 6:14-15

Lo que está queriendo resaltar el versículo es que un creyente y un incrédulo son tan diferentes entre sí como la justicia y la maldad, como la luz y la oscuridad, como Cristo y el diablo. Lo que nosotros diríamos “como el agua y el aceite”, pero más aun, porque las cosas que menciona el versículo no solo son diferentes e incompatibles, sino directamente opuestas.

Profundizando en la cuestión del “yugo desigual”. El yugo es una pieza de madera que se pone en el cuello o en la cabeza de dos animales de tiro (en general bueyes o mulas) para que, colocados uno al lado del otro, formen lo que se llama “yunta” y tiren juntos de un arado o de un carro.

La Biblia nos advierte sobre el yugo desigual porque el ser distintos en algo tan fundamental como lo es la fe, nos impide tirar en forma pareja junto con la otra persona. Esto no significa que necesariamente esta sea atea. Pero si puede tener una actitud indiferente, tibio, desinteresado, o en el peor de los casos hostil. De esta manera, el carro (que puede ser la relación en sí misma, o el hogar, las finanzas, la crianza de los hijos, etc.) no avanza. O avanza en forma despareja, o lo hace en la dirección equivocada.

Este “yugo desigual” también puede encontrarse dentro del ámbito de la iglesia. Con esto quiero decir que va más allá del sólo “¿Es él / ella un cristiano?” Hay muchas diversas creencias en el cristianismo, lamentablemente con bases doctrinales diferentes y esto es algo que se debe tener en cuenta al elegir un cónyuge potencial. Se debe considerar lo que el matrimonio sería con esta persona. ¿Son sus creencias lo suficientemente cercanas a las mías para que se puede estar de acuerdo con enseñar en un futuro a mis hijos las mismas doctrinas? Esto es de mayor importancia.

Por otra parte, también tienes que evaluar si con esa persona podrás compartir las cosas que son más importantes para ti. Eso es necesario en toda buena relación. Y, se supone, las cosas de Dios son lo más importante para ti… ¿Cómo te sentirás cuando no puedas pedirle a tu novio que oren juntos por algún tema que les preocupe, o que ore por ti en alguna situación especial? Es más, si él no cree que Dios exista, entonces cuando tu estés orando, desde el punto de vista de el estarás hablando con el techo, o con las nubes, ¡o sola, como una persona loca! ¿Cómo te sentirás cuando, al poner tu diezmo, tu novio/a te diga que estas “tirando el dinero”, y te reclame que por qué no lo usas para otra cosa? ¿Cómo te sentirás, en última instancia, al pensar que aquella persona a la que tanto quieres estará contigo solo por un tiempo limitado, y que luego se irá a pasar la eternidad a otra parte (separado de ti y de Dios)?

Recuerda que en una relación tan estrecha, siempre (aunque no sea de manera intencional ni consciente) uno es una influencia para el otro, y viceversa. Esto es cierto también para las relaciones de amistad fuerte, y otros tipos de relación cercana. Puede ser una influencia positiva o negativa, pero siempre la habrá, porque pasamos tanto tiempo con el otro que nos vamos “moldeando” y pareciéndonos cada vez más al otro. Una relación sentimental con el tiempo va modificando nuestras actitudes, pensamientos, sentimientos, prioridades, etc. Por esto debes pensar en qué modo te afectara a ti la influencia de un no creyente a tu lado.

Hay una ilustración muy común para estos casos. Imagina a la persona de pie arriba de una mesa, y a otra persona de pie en el suelo. Si se toman de la mano y cada una intenta jalar de la otra para llevarla hasta donde ella misma está (el que está arriba intenta subir al otro, y el que está abajo intenta bajar al otro), entonces… ¿Quién piensas que es más fácil que consiga su objetivo? ¡El que está abajo por supuesto!

Esta metáfora ilustra muy bien lo que con demasiada frecuencia sucede en la realidad: una chica cristiana se pone de novia con un chico no cristiano (al revés, por supuesto, también funciona) con la esperanza de “cambiarlo” o “convertirlo”, para luego poder ser un yugo parejo. Pero con el tiempo ella termina apartándose, porque el “tira más fuerte” y ella esta tan enamorada que ya no le puede “soltar la mano”. Esto no sucede de un momento para el otro, sino que es muy sutil, y a veces lleva meses. De a poco, junto a este chica, van cambiando los amigos, las costumbres, los limites… y cuando ella se da cuenta de lo que está sucediendo (si es que se da cuenta) ya es demasiado tarde.

Es muy triste pero es real, lo he visto varias veces, y por favor no creas que serás la excepción porque lo más probable es que no lo seas. No intentes tu sola “rescatar de la perdición a tu príncipe azul” No intentes “salvar a tu princesa de las garras del mundo” o “socorrerlo/a de las falsas doctrinas de su iglesia”. No juegues al “llanera solitario”. No funciona así.

Si alguien te gusta tanto, intenta primero invitarlo a tu grupo de jóvenes o a tu iglesia, deja que él o ella recorra esa parte del camino por su cuenta (no arrastrado por el enamoramiento hacia ti, sino por el enamoramiento hacia Dios), rodeado por un grupo de amigos cristianos sanos en la fe, y luego, dentro de un tiempo, ves que pasa… Te ahorraras riesgos, y a la vez le permitirás a él o a ella iniciarse en los caminos de la fe concentrado o concentrada en lo más importante.

Por último, busca muchos amigos y vas a tener más donde elegir. No te quedes atrapado en el mismo círculo. Visita diferentes congregaciones. Asiste a campamentos, reuniones de jóvenes. No solo por encontrar tu pareja, claro, pero mientras lo haces aprovecha a conocer a más personas. Ten en cuenta las 3 cuestiones que resalte más arriba. Siempre pregúntales acerca de sus gustos, sus preferencias, investiga sobre todo como es su relación con el Señor, que se ven haciendo en 10 años.  Y cuando las respuestas sean muy similares a las tuyas, entonces ya tienes por donde comenzar a averiguar si esa es la persona ideal para ti. Para comenzar un noviazgo que este llamado a trascender.

Las amistades

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Los amigos son una gran influencia para nosotros, y lo son mucho más en los tiempos de adolescencia y juventud que en ninguna otra etapa de la vida. Es por eso que debemos tener especial cuidado en elegirlos.

Para comenzar, ¿El cristiano debería tener amigos no cristianos? La respuesta es sí. Debemos tener amigos no cristianos para hablarles del evangelio, para hablarles de Jesús.  Pero simultáneamente tenemos que asegurarnos de tener mejores amigos cristianos para que nos edifiquen en el Señor.

Esto es tan importante, por el hecho de que si deseas tener algunos amigos no cristianos para bendecirlos con tu influencia positiva y compartirles el evangelio, tu fe en Jesús. Pues es mejor que tengas un grupo (el principal) de amigos cristianos que estén sosteniéndote tanto en oración como en consejos sabios.

Esto del consejo requiere especial cuidado, el quid de la cuestión. Como cuando Jonadab persuadió a Amnón para que violase a su media hermana, Tamar (2 Samuel 13:1-6). Resulta que muchos terminan recibiendo consejos de sus amigos no cristianos en lugar de ser ellos quienes dan los consejos. Esto finalmente los lleva a tomar decisiones equivocadas, por escuchar  a los consejeros equivocados.

No queremos que la amistad con nuestros amigos estorbe nuestra comunión con Dios. Si tenemos amigos que nos animan a tener una conducta pecadora, necesitamos entonces, tener mucho cuidado. Necesitamos asegurarnos de no comprometer nuestra fe y nuestro testimonio. Esto podría significar no tener más amistad con ellos, o simplemente hablarles acerca de las convicciones de uno en cuanto a lo que conviene y lo que no conviene (1Co.10:23). Claro está que en este caso tú necesitas ser cuidadoso y amoroso.

Siempre es importante que ante cualquier decisión que debas tomar en la vida puedas considerar cual es el consejo que tiene la Biblia para darte al respecto, y para esto es útil que tengas un grupo de amistades que conozcan y amen a Dios, y puedan ofrecerte esa palabra apropiada cuando la necesites. No hay mayor sabiduría que la que viene del Señor (St.3:17)

Uno de los mayores ejemplos bíblicos de la amistad es la de David y Jonatán, el hijo de Saúl. La lealtad de Jonathan a su amigo, David, superó a la de su padre y sus propias ambiciones (1 Samuel 18:1-4; 20:14-17). Así se ve a David junto con su fiel amigo, después de la muerte de Jonathan, David escribió una canción para él, un homenaje lleno de desconsuelo desgarrador (2 Samuel 1:25-27). La suya era una amistad más estrecha que la hermandad (Prov.18:24).

Sadrac, Mesac y Abed-Nego son otro ejemplo de fuerte amistad, estos jóvenes viveron en los tiempos de cautividad. Cuando el pueblo Israelita fue llevado a Babilonia. Estos nos dan el modelo de fé en Dios aun cuando alrededor de ellos todos eran paganos (Dn.3:1-15), y de sumisión a su voluntad aun cuando el coste de esa fe fuera el ser hechados al horno de fuego (Dn.3:16-23). Donde Dios se glorificaría mostrando su poder. (Dn.3:24-30)

En el Nuevo Testamento, muchas de las cartas de Pablo comienzan y terminan con homenajes a sus amigos, los que le servían, lo apoyaban, oraban por él, y lo amaban.

Algunos consejos para ser un mejor amigo (de tus buenos amigos), aquí tienes algunos:

  • Aprende a escucha a los demás: a veces las personas, mas que recibir un consejo, necesitan simplemente ser escuchadas para sentirse mejor. E incluso para dar un buen consejo es necesario antes escuchar bien lo que la otra persona tiene para contar.
  • Se fiel: no reveles a otros lo que te confiaron tus amigos, ni chismosees. Tus amigos deben poder confiar en ti, y saber que lo que recuentan no llegara a oídos de otros.
  • Trata bien a tus amigos: aunque hoy este de moda burlarse de los defectos de los demás, hacer bromas y dirigirse con malas palabras, todo el mundo prefiere ser tratado de buenas maneras y ser respetado. O mejor aun, puedes pensar en algo positivo de cada uno de tus amigos y hacérselos notar cuando los veas.
  • Acompaña a tus amigos “en las buenas y en las malas”: es muy fácil ser un buen amigo cuando todo esta bien. Pero debes estar dispuesto a estar allí para tus amigos también cuando tengan problemas familiares, cuando estén atravesando una enfermedad, o en cualquier situación difícil que les toque atravesar.
  • Regala un presente de vez en cuando: Una simple golosina, chocolates y/o regalo que se te ocurra puedes darle a tus amigos como muestra del afecto que sientes por ellos.
  • Por ultimo (aunque la lista podría seguir) ora por tus amigos. Esto es algo que puedes hacer en secreto pero que sin dudas es un acto de amor que traerá mucha bendición a sus vidas.

Y en cuanto al elegir los amigos. Proverbios 1:10-19 y 4:14-19 contienen advertencias sobre los amigos y cómo debemos elegirlos. No debemos asociar a los que nos tientan a hacer el mal, no importa cuán atractiva su “amistad”, parezca ser. Aquellos cuyos “pies corren al pecado” deben ser evitados. El camino que elijan no es lugar para un cristiano cuya elección debe ser seguir el “camino de los justos.” Sólo ese camino conduce a la amistad con Dios, que es el objetivo final de un cristiano. (Jn.15:14)

Nuevamente los amigos deben ser elegidos cuidadosamente, porque, como Pablo dijo a los corintios: “las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres” (1 Corintios 15:33). Recuerda siempre que somos nosotros los que debemos influenciar al mundo, y no al revés. El mejor consejo que puedo darte es que busques un grupo pequeño, de tres o cuatro chicos o chicas (de tu mismo sexo preferentemente) cristianos. Asimismo algo que ha sido de una bendición incalculable a mi vida es tener por lo menos un amigo que sea mayor que uno mismo. Que te lleve varios años de diferencia, mucha sabiduría puedes encontrar allí. (Obviamente que sea cristiano) Y así, con ellos poder reunirte con regularidad para compartir lo que está pasando en las vidas de cada uno, rendirse cuentas mutuamente, confesarse sus pecados o debilidades, y sobre todo orar juntos por todos estos temas. Esto te proporcionara el sostén necesario para poder tener amigos no cristianos y ser el que sea de influencia para los demás.

Tatuajes & Piercings

Tatuajes & piercing[Para mas info invito a dirigirse a la sección Jóvenes]

Sé que este es un tema difícil de encarar, pero considero que es necesario hacerlo. Primero debemos echar bases. Los tatuajes y los piercings existen desde miles de años, y han tenido diferentes significados y funciones en cada cultura.

Los tatuajes en Egipto estaban relacionados con lo erótico, las mafias japonesas los utilizaban para “marcar” a sus integrantes, se han utilizado en distintos lugares para asustar a los enemigos en el campo de batalla. En muchas culturas precolombinas los tatuajes y los piercings han estado relacionados con los estratos sociales, con diferentes religiones y en otras épocas y culturas han sido símbolos de esclavitud, e incluso en otras se ha usado como símbolos de poder y distinción, como señal de luto, y en muchas tribus los tatuajes y pircings forman parte de los ritos de iniciación en la vida adulta.

En nuestra cultura actual estas prácticas comenzaron a extenderse a partir de los años ´80, y hoy en día son relativamente comunes entre los jóvenes (e incluso los no tan jóvenes), que en general los usan para estar “a la moda” y ser aceptador por determinado grupo social o para destacar algo que para ellos es importante. También, parte del atractivo es que el hecho de que en muchos casos sean algo “prohibido” por lo mayores, y por lo padres en particular.

Pero, ¿Es correcto que los cristianos se hagan tatuajes y/o piercings? ¿Qué piensa Dios de todo esto? La Biblia en el Antiguo Testamento ordenaba a los israelitas, “No se hagan heridas en el cuerpo por causa de los muertos, ni tatuajes en la piel. Yo soy el Señor” (Levítico 19:28 NVI). De este modo, aunque los creyentes hoy, no vivan bajo la ley del Antiguo Testamento (Romanos 10:4; Gálatas 3:23-25; Efesios 2:15), el hecho de que hubo una orden contra los tatuajes, debería causar duda en nosotros.

En ese tiempo evidentemente los hebreos estaban rodeados de pueblos paganos que de esa manera honraban a otros dioses y eso era abominación. Si prestamos atención, el problema no era el dibujo en la piel sino lo que significaba para ese contexto y lo mismo creo que debemos cuidar hoy. En el Nuevo Testamento nada dice acerca de que un creyente debería o no tatuarse o perforarse, pero tampoco da alguna razón para creer que Dios nos dejaría tatuarnos o perforarnos el cuerpo.

Aunque Dios advierte en primera instancia a Su pueblo Israel acerca de estas costumbres es porque quería que Su pueblo no tomara lo del mundo o sus vecinos. Hoy día, las cosas no han cambiado. La Iglesia también es Su pueblo y las costumbres del mundo no debemos copiar. (Ef.1:4; Fil.2:15; Co.2:8; 1Jn.2:15) Asimismo este principio sigue vigente “Conviértanse ellos a ti, y tú no te conviertas a ellos.” (Jer.15:19)

Entiendo que muchos se han tatuado o se han practicado piercings antes de haber recibido a Jesucristo como su Señor y salvador, por lo tanto no estoy condenándolos, sino que quiero poner las cosas en su perspectiva apropiada.

Asimismo, sé que hay creyentes a quienes esto no les importa, y siguen haciéndose las perforaciones y tatuajes sin que esto les incomode para nada.  Vuelvo y repito, no es mi intención hacer que se sientan culpables.  He preparado este artículo, para ofrecer una respuesta a esos que me lo han preguntado y a esos otros a quienes les preocupa este tema.

Algunas preguntas deberíamos hacernos antes de considerar hacer algo: “¿Qué significa para tus padres?” “¿Qué significa para tus pastores y las personas que debes honrar según el criterio de Dios?” “¿Estas dándole la gloria a Dios al tatuarte o perforarte, y así resaltar algo que a simple vista es más importante para ti que lo que es Él?” En otras palabras. Lo que hago, “¿glorifica a Dios o glorifica al hombre?”  Asimismo debemos preguntarnos: “¿Cuál es la verdadera razón para hacer esto o aquello?”

Si creo que Dios le importara mucho que no obedezcas a tus padres o que no honres a tus pastores y líderes de la iglesia. Por otra parte, si en el círculo donde te mueves los tatuajes son señal de rebeldía o de pandillas o de drogas estoy seguro de que no le van a agradar a Dios. Lo que puede ser malo o no de estas prácticas depende de lo que significa para quienes te rodean y, sobre todo, de lo que hay en tu corazón.

En cierta ocasión vinieron unos fariseos enojados a Jesús reclamando que sus discípulos no se lavaban las manos según la ley hebrea. Lo que los fariseos reclamaban estaba claramente indicado en el Antiguo Testamento, pero se habían olvidado de pensar en por qué Dios les había mandado esa ley, y en lo que verdaderamente era importante para Dios. Jesús les respondió:

“Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias. Estas cosas son las que contaminan al hombre; pero el comer con las manos sin lavar no contamina al hombre.” Mateo 15:19-20

Recuerda que la mayoría de las veces los pecados se definen según las intenciones de tu corazón y según lo que tus acciones producen en otros. Si lo que te atrae de los tatuajes y piercings es la rebelión o el egoísmo, entonces definitivamente serán un pecado para ti. Y si los necesitas para sentirse “especial” o aceptado, entonces necesitas replantearte tus motivos, ya que en Cristo eres especial para Dios sin eso, y tus amigos no son buenos amigos si necesitas hacerte esto para que te acepten.

Si quieres saber mi opinión personal, a mi me parece una tontería que se hagan tanto piercings como tatuajes. En este último caso, creo que es tonto hacerte un dibujo en la piel que luego te vas a tener que hacer una cirugía si te lo quieres sacar.

Por otro lado, utilicemos el raciocinio por un momento. Si hoy eres joven, debes saber que un día dejaras de serlo. Un día, si Dios quiere, vas a ser padre o madre, y probablemente también un día seas abuelo/a. Si eres hombre muy probablemente pierdas el pelo, y si eres mujer, muy probablemente un día tengas arrugas en esa zona del cuerpo que te quieres tatuar. ¿Quedara bien ese tatuaje ahí cuando llegues a esa etapa de la vida? ¿Y qué va a significar el hecho de que lo tengas para tus hijos y para tus nietos?

En fin, creo que como todas las otras cuestiones referidas a los que es bueno y lo que es malo hay que usar mucho el cerebro, pedirle sabiduría a Dios para tomar la decisión correcta, pensar también en los demás y en lo que nuestras acciones producen en la vida de otras personas.

Y sería conveniente, si quieres llevar algo que te identifique, haz como dijo el apóstol Pablo quién día a día pretendía ser más como Cristo: “Porque yo traigo en mi cuerpo las marcas del Señor Jesús.” Gálatas 6:17

Malas palabras

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No serian tan necesarias en este caso estadísticas que demuestran cuantos jóvenes dicen por día malas palabras, porque es un hecho que en cada lugar donde uno se encuentra, no solo los jóvenes sino también mayores utilizan constantemente malas palabras para dirigirse entre ellos como conocidos,  o en los peores casos, hacia desconocidos.

En primer instancia, ¿Que es lo que conocemos como Malas palabras? Según la Real Academia Española (RAE) estas se nos presenta con la definición de palabrota: “Dicho ofensivo, indecente o grosero.”[i] Por lo tanto, las malas palabras o palabrotas sería nuestra forma de describir y/o decir palabras que son, en la mayoría de los casos, cultural o socialmente inaceptables.

Ahora, definir cuál es una mala palabra es como una pendiente resbaladiza y no es nada sencillo, porque las palabras toman un nuevo o diferente significado. Por ejemplo, en el idioma inglés, existen actualmente palabras autorizadas para describir las cosas tal como son, pero desafortunadamente han tomado un nuevo significado en la medida en que pasa el tiempo.

Pero esto puede ser totalmente diferente en español. Tal vez aquí las palabrotas en ingles no infieran en ningún mal sentido. Debido a esto, es casi que imposible crear una lista de palabras canonizadas que son consideradas malas palabras. Sin embargo, se puede concluir que existen palabras tanto en ingles, español o cualquier idioma que son simplemente crudas o degradantes y por lo tanto, sin duda alguna, malas palabras.

Se necesita entender que las malas palabras pueden también incluir cualquier expresión verbal de una palabra que no necesariamente pueda ser considerada como una palabra tradicionalmente grosera. Esto significa que la comprensión de las malas palabras necesita ser ampliada para no solo incluir palabras cultural o socialmente inaceptables, sino también, cualquier palabra que es usada para menospreciar a otra persona, como burlas por funciones corporales y/o doble sentido.

También a palabras que expresen total insatisfacción en una situación particular, especialmente cuando esa insatisfacción es dirigida hacia Dios. Con frecuencia, los cristianos son culpables de sustituir palabras que son aceptadas más culturalmente en lugar de palabras no aceptadas que describan su insatisfacción con una situación, o aun, cuando se refiere a una persona en particular. Estas son llamadas eufemismos y no pueden ser consideradas como alternativas justificadas.

Las Escrituras tienen mucho que decir de la forma cómo los cristianos tienen que usar su propia lengua. Efesios 4:29 nos dice: “Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.”

Con relación a este versículo,el pastor John MacArthur. Ha escrito: “La palabra para ‘corrompida’ se refiere a lo que es sucio o podrido, así como una fruta podrida o carne putrefacta. El lenguaje sucio de cualquier índole nunca deberá pasar por los labios de un cristiano, porque está totalmente fuera del carácter con su nueva vida en Cristo”. La última parte del v. 29, ofrece un apropiado uso del lenguaje: “…para la necesaria edificación…”[ii]

Primera de Pedro 3:10 declara, “Porque: El que quiere amar la vida Y ver días buenos, Refrene su lengua de mal, Y sus labios no hablen engaño.”

Santiago 3:9-12 resume el problema: “Con ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que están hechos a la semejanza de Dios. De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así. ¿Acaso alguna fuente echa por una misma abertura agua dulce y amarga? Hermanos míos, ¿puede acaso la higuera producir aceitunas, o la vid higos? Así también ninguna fuente puede dar agua salada y dulce.”

Santiago deja en claro que la vida de los cristianos, los “hermanos“, no deben ser caracterizadas por el discurso de malas palabras. Al hacer la analogía tanto de agua salada y agua dulce proveniente de la misma fuente (que no es característico de los muelles), señala que es inusual para un creyente de tener tanto bendición y maldición viniendo de su boca. Tampoco es característico para nosotros alabar a Dios por un lado y maldecir a nuestros hermanos en el otro. Esto, también, es característico de un verdadero creyente.

En un momento de enojo, estando delante de otros no cristianos talvez se nos haya escapado una mala palabra o palabra vulgar. De pronto no nos damos cuenta en ese momento hasta que alguien de repente dice, “Mira, ahí está el cristianito diciendo malas palabras”. Ciertamente quedamos mal ante las personas que están a nuestro alrededor pero más aun quedamos mal ante los ojos de Dios.

Jesús, específicamente enseñó que lo que habla la boca es lo que sale del corazón. Tarde o temprano, el mal que hay en el corazón sale por la boca en forma de malas palabras. Pero cuando nuestros corazones están llenos de la bondad de Dios, la alabanza para Él y el amor por los demás. Nuestro discurso siempre indicará lo que está en nuestros corazones. “El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca.” (Lucas 6:45).

Entonces, ¿Es un pecado decir malas palabras? Definitivamente si es un pecado. El pecado es una condición del corazón, la mente, y en general de la carne, la naturaleza caída del ser humano la cual tiende a transgredir la ley de Dios. Esta se manifiesta en nuestros pensamientos, acciones y palabras. Cuando decimos malas palabras, estamos dando evidencia del pecado contaminante en nuestro corazón que debe ser confesado y arrepentirnos rápidamente.

Afortunadamente, nuestro gran Dios es “fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad” (1 Juan 1:9). Cuando esto sucede, recibimos una nueva naturaleza de Dios (2 Corintios 5:17), nuestros corazones se transforman, y nuestro lenguaje refleja la nueva naturaleza que Dios ha creado en nosotros.

Como cristianos, esperamos descansar en las promesas de Dios: “limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.” (2 Co 7:1). Deberíamos, para evitar las malas palabras. No hablar sobre temas inapropiados, como funciones corporales, doble sentido, rumores, ni bromas pesadas.  Recuerda: “No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres” (1Co.15:33)  Y posteriormente poner en práctica los buenos modales. Afortunadamente, Dios perdona nuestros pecados a través de la redención encontrada sólo en Jesucristo (Jn 3:16).


[ii] Biblia de Estudio John MacArthur

Las Drogas

Drogas[Para mas info invito a dirigirse a la sección Jóvenes]

¿Por qué hay jóvenes que se drogan? No hay una sola súper respuesta. Sin embargo hay distintas circunstancias que se repiten una y otra vez cada vez que alguien se mete en drogas.  Viéndolo desde la perspectiva de los mismos jóvenes, al hablar con ellos personalmente, casi siempre te cuentan las causa del porque se drogan y/o llegaron a drogarse. Las primeras respuestas que dan son: presión de los amigos, probar algo nuevo, curiosidad, temor, estar en onda, rebeldía a los padres y diversión.

Desde la perspectiva de profesionales. Según estudios hechos por el Dr. Mario Fumero quien ha trabajado con jóvenes adictos a las drogas en España, Estados Unidos y actualmente en Honduras, demostraron que: “Las causas que originan la dependencia a las drogas en los jóvenes proceden en un alto índice del factor familiar.” Él sigue diciendo “Cuando la familia no funciona bien, o cuando hay descuido en la relación padres-hijos, o no existen el trinomio padres maestros estudiantes, los factores de riesgos para que el problema se nos escape de las manos están presentes.” “No podemos ignorar las influencias de los medios, el ambiente del muchacho y los problemas emocionales que éste pueda tener en sus relaciones sociales, pero si la familia es estable, si hay relaciones correctas de padres a hijos, las posibilidades de que este mal aparezca será mucho menor.”[1]

Al mismo tiempo, desde la perspectiva que más importa, la de Dios a través de la Biblia encontramos que esta no trata directamente con cualquier forma de consumo de drogas ilícitas. No existen prohibiciones expresas contra la cocaína, la heroína, el éxtasis, o metanfetaminas. No se hace mención de la marihuana, cannabis, peyote, hongos mágicos, o ácido. Pero esto no quiere decir, sin embargo, que el uso de drogas sea permisible. Por el contrario, hay varios principios bíblicos muy claros que podemos utilizar para el uso de Drogas. Y al mismo tiempo encontrar en donde radica la profundidad del problema.

“Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.” Gálatas 5:19-21

Prestemos atención a la palabra hechicerías. Esta en griego significa pharmakeia de donde viene nuestro concepto de farmacia. Cuyo significado original aludía a medicinas en general, pero llego a aplicarse solo a las drogas que alteraban la mente.[2] Es interesante notar en el contexto que el apóstol Pablo, inspirado por el Espíritu Santo, escribe el texto.

Los hechiceros siempre para sus adoraciones paganas utilizaban pociones, recetas y mezcolanzas de sustancias que hacían divagar a la persona en si a un mundo exterior diferente de donde él se encontrará físicamente. Sus ritos idolátricos requerían casi siempre el uso de estas drogas para su consumo, sea como fuera. Ya que estas sustancias facilitaban la comunicación con las supuestas deidades. Que no eran otra cosa más que demonios. (Compare Ef.6:12)

La religión contemporánea que sin dudas es la que ha promovido más el consumo de drogas, principalmente la marihuana, es sin dudas el rastafarismo. Lo llamativo es que los Rastafaris reclaman usar la Biblia como guía espiritual. Ellos argumentan que las Escrituras promueven el uso de la marihuana. Obviamente citan textos que poco tienen que ver con el contexto donde se encuentran enmarcados. Y asimismo obvian muchas otras claras enseñanzas patentes de la misma. En fin todo lo que las sectas falsas hacen (2P.3:16)

Los rastafaris utilizan la Ganja (hierba), para propósitos religiosos como en la celebración de Nyabingi, que consiste en una serie de composiciones musicales, principalmente por tambores donde cantan alabanzas a su dios.[3] Asimismo según ellos consumen marihuana para ser “llenos del Espíritu Santo”. (Ver 1 Juan 4:1)

Es llamativo que los antiguos griegos y romanos celebraron conceptos similares. Buscaban intoxicación alcohólica en los Festivales bacanales con el fin de ser poseídos por Baco (Romano) o Dionisio (griego), el dios del vino, juerga, orgías, y el éxtasis. Del mismo modo, los indios americanos, quienes tomaban peyote o mezcalina mientras que Timothy Leary tomaba LSD para alcanzar, según él “los máximos espirituales.”

Sin embargo, el apóstol Pablo condena insoslayablemente todo este tipo de prácticas, exponiéndolo como un pecado de la carne, el cual ineludiblemente acarrea la condenación eterna.

Los resultados de drogarse son principalmente: Perder la habilidad de entender racionalmente. Perder la habilidad de comunicarse inteligentemente. Perder el sentido de personalidad e identidad. Perder completa dimensión moral. Perder la correcta dimensión de las distancias. Perder la correcta percepción de los colores, texturas y tamaños. Perder la percepción del tiempo pasado, presente y futuro. Alucinar.

Llamativamente esto comprueba las Escrituras en cuanto a la intoxicación del organismo:

“Tus ojos mirarán cosas extrañas, Y tu corazón hablará perversidades. Serás como el que yace en medio del mar, O como el que está en la punta de un mastelero. Y dirás: Me hirieron, mas no me dolió; Me azotaron, mas no lo sentí; Cuando despertare, aún lo volveré a buscar.” Proverbios 23:33-35

1)      Tus ojos mirarán cosas extrañas, (Perder la correcta dimensión de las distancias, perder la correcta percepción de los colores, texturas y tamaños, alucinar)

2)       Y tu corazón hablará perversidades. (Perder completa dimensión moral)

3)       Serás como el que yace en medio del mar, O como el que está en la punta de un mastelero. (Perder la capacidad de entender racionalmente; perder la percepción del tiempo pasado, presente y futuro)

4)       Y dirás: Me hirieron, mas no me dolió; Me azotaron, mas no lo sentí. (Perder la habilidad de comunicarse inteligentemente)

5)       Cuando despertare, aún lo volveré a buscar.(Necesidad de seguir consumiendo)

Estas son las bases bíblicas en cuanto a las drogas. Aunque los jóvenes de hoy no necesariamente se involucren en una religión y/o culto especifico. Espiritualmente el uso de estas sustancias aún permanecen como el medio para estar sujeto bajo la influencia de algo externo a uno mismo, participando así de la copa y la mesa de los demonios (1Co.10:20-22).

Es obvio que, detrás de todas las razones dadas o posibles, los que recurren a las drogas lo hacen para escapar de la realidad y cubrir alguna necesidad que va más allá de la mera sustancia. El punto importante es si realmente consiguen cubrir la verdadera necesidad que están tratando de tapar. Según las Escrituras esto nunca sucede.

“Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua (cualquier tipo de droga), volverá a tener sed (necesidad imperativa); mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.”Juan 4:13-14

En cuanto a la adicción a las drogas, no todas las drogas ilícitas son físicamente adictivas. Sin embargo, todos ellas si son psicológicamente adictivas. En cuanto a la marihuana su adicción psicológica genera en los jóvenes la idea de que no pueden disfrutar nada sin tener un poco de marihuana a mano. Generalmente argumentan que esta no puede ser mala porque viene de una planta y es 100% natural. Pero también deberían saber que la materia fecal también es 100% natural y no por eso nos lo vamos a comer.

Asimismo piensan ingenuamente que nunca van a consumir drogas peores o fuertes. Pero se encuentran con la realidad que una vez que probaron marihuana se sienten tentados a probar otras sustancias, y lo hacen pensando que podrán controlar la situación. Cosa que obviamente no sucede y así terminan cada vez más enredados.

Es bueno considerar que nunca un adicto llega a un estado agudo de la noche a la mañana, sino que sigue un proceso paulatino. Es así como se inicia una escalada evolutiva, por lo que aparece el fenómeno llamado poli toxicomanía: El consumo de diversas drogas, hasta llegar a la cocaína o heroína. Esta última es la reina de todas las drogas.

Por regla general comienza con el tabaco, después sigue el alcohol, para entrar a la marihuana y/o LSD. Una vez que desarrollan “tolerancia”, se incrementa la dependencia (necesidad de la droga), llegando el momento en que ya no le hace efecto, por lo que aumenta la dosis o busca un sustitutos o cruce que le dé más efecto.

Debemos aclarar que la gravedad de la dependencia está determinada por el tipo de droga que consume. Las drogas alucinógenas (llamadas por algunas blandas) solo crean problemas psicológicos, y el síndrome de abstinencia es superable fácilmente. Sin embargo, al entrar al mundo de los narcóticos, como la cocaína o heroína, nos encontramos frente a una dependencia difícilmente reversible, ya que ahora es orgánica y el proceso de desintoxicación es sumamente agudo, con pronósticos reservados.

Así  la adicción física trae el cuerpo en servidumbre. Los usuarios tienden a decir cosas como: “Yo quisiera salir, pero no puedo.” Esta actitud nos muestra un conmovedor, triste y lamentable enseñanza bíblica. Al cual conocemos como pecado. Tomate el tiempo de leer estos versículos.

“Porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago. Y si lo que no quiero, esto hago, apruebo que la ley es buena. De manera que ya no soy yo quien hace aquello, sino el pecado que mora en mí. Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo. Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago. Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí. Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí. Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros. ¡Miserable de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte?” Romanos 7:15-24

Solo Jesucristo, creyendo en él y aceptándolo como el Señor y salvador de la vida, puede cambiar los deseos de alguien que se encuentra ya sea en esclavitud o sumisión de alguna sustancia que tarde o temprano lo terminara llevando a la muerte. Y Él fortalecerá, acompañará y animará en los momentos donde el pecado tienda e inste a volver a dichas prácticas.

Queda claro, en cuanto al joven cristiano que la Biblia nos enseña a: “renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos sobria, justa y piadosamente en este mundo presente” (Tito 2:12).


[2] Nótese que en los países anglosajones se llama a las farmacias “Drugstore” O sea, expendedor de drogas.

[3] Estos ritmos son la base de la música Reggae

Alcohol & Tabaco

Tabaco & Alcohol

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Al abordar estos temas me encuentro primeramente con que el alcohol está muy presente en la vida de los jóvenes. Nosotros vemos cómo se consume, escuchamos hablar de él, y observamos que la televisión, la radio e Internet lo presentan como algo divertido. Los jóvenes de todas las edades consumen cada vez más alcohol. Desde vino hasta licores fuertes o whisky.

Una encuesta realizada la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) determinó que 9 de cada 10 alumnos toma alcohol. El estudio determinó además que la mitad de los ingresantes tomó alcohol por primera vez antes de los 16 años y que los jóvenes no consideran peligroso el consumo de alcohol. Obviamente estos jóvenes lo relacionan directamente a “las relaciones sociales, a contextos festivos, a la idea de lazo social”.[i]

Pero no hay que ir muy lejos para ver la realidad de las secuelas del alcohol a nivel juvenil. Ellos lo ven como un estimulante para “disfrutar” sus salidas nocturnas y el lastimoso fin casi siempre suele ser la borrachera. Donde pareciera que la “diversión” ha llegado a su clímax e importa demasiado poco las consecuencias estando en dicho estado.

Jorge Pandini redactor del diario La Nación (Argentina) titulo esto que estoy argumentando como “Jóvenes y alcohol, mala mezcla” él sigue diciendo “una y otra vez tuvimos que lamentar accidentes mortales en los que con frecuencia estuvieron involucrados jóvenes con una elevada ingesta de alcohol.”[ii]

Estudios demuestran que el consumo de alcohol incide en uno de cada cuatro accidentes viales en Argentina.[iii] Esta es la adicción principal en el país.[iv] También es importante conocer que la mujer tiene mucho más riesgos frente al alcohol. En otras palabras, al funcionar diferente su organismo en comparación con el del hombre, la mujer se emborracha con menos cantidad ingerida.[v] Asimismo el consumo de alcohol en exceso provoca peleas constantes. [vi] Y a escala global el alcohol provoca el 63% de las muertes en todo el mundo.[vii]

Tomar arruina vidas, destruye familias, y causa miles de muertes cada año. Estas son algunas estadísticas de lo que produce el alcohol principalmente en jóvenes.  Sin contar con la irresponsabilidad de los dueños donde se expenden bebidas alcohólicas, de los que venden por fuera del horario, a menores de edad y asimismo de los padres que dejan organizar las “previas” y “fiestas privadas” en sus casas.

Los adolescentes que están en la secundaria son especialmente vulnerables a desarrollar adicciones. Algunos expertos dicen que a un adulto le toma seis meses convertirse en adicto, pero que a un adolescente le lleva solo seis días. Tomar es muy peligroso, sobre todo durante los años de crecimiento. Una de cada 10 personas que beben se convierten en alcohólica, pero la posibilidad aumenta dos o tres veces para los adolescentes que beben.[viii] El alcohol entorpece los sentidos, descontrola la voluntad, puede afectar el desarrollo del cerebro y causar daños permanentes.

Pero abordándolo desde el punto de vista bíblico uno se encuentra con puntos de vista diferentes en algunos círculos cristianos. Hay quienes sostienen que todo aquellas bebidas que contengan alcohol son algo así como “bebidas del diablo”, y otros, simplemente que no hay nada de malo en acompañar las comidas con un vaso ya sea de vino o cerveza. ¿Por qué esta diferencia? O mejor aún, ¿Qué nos dicen las Escrituras?

Varios versículos de la Biblia animan a la gente a mantenerse alejados del alcohol (Levítico 10:9; Números 6:3; Deuteronomio 14:26; 29:6; Jueces 13:4, 7, 14; 1ª Samuel 1:15; Proverbios 20:1; 31:4,6; Isaías 5:11, 22; 24:9; 28:7; 29:9; 56:12; Miqueas 2:11; Lucas 1:15). Sin embargo, la Escritura no necesariamente prohíbe a un cristiano beber cerveza, vino, o cualquier otra bebida que contenga alcohol.

Los cristianos están llamados a evitar la embriaguez (Efesios 5:18). La Biblia condena la embriaguez y sus efectos (Proverbios 23:29-35). Los cristianos no deben permitir que sus cuerpos sean “dominados” por cualquier cosa (1ª Corintios 6:12; 2ª Pedro 2:19). Y es aquí donde radica el problema de la juventud con el alcohol.

Recuerdo un amigo en la secundaria, el cual me argumento que Jesús convirtió el agua en vino, entonces su pregunta fue “¿Cuál es el problema con tomar?” Obviamente este chico esperaba que yo le diera la respuesta “ninguna” para poder amortiguar su conciencia y así darle vía libre a futuras borracheras.

En el episodio donde el Señor convierte el agua en vino, en las bodas de caná. El señor demuestra su poder realizando el primer milagro de su Ministerio. Y aunque probablemente Jesús bebía vino de vez en cuando (Juan 2:1-11; Mateo 26:29). Debemos entender que en el contexto temporal del Nuevo Testamento, el agua no era muy limpia. Sin los esfuerzos de la instalación sanitaria moderna, el agua estaba llena de bacterias, virus, y todo tipo de contaminantes.

Asimismo aunque en esos días, el vino era fermentado, no lo era al grado en que lo es hoy. El mismo Pablo instó a su discípulo Timoteo para que dejara de tomar agua (la cual probablemente era la causa de sus problemas estomacales), y que en su lugar bebiera este vino. (1Ti.5:23). Pero ninguna de estas apreciaciones nos da el camino para pasar el límite y volcarnos a la intoxicación de nuestro organismo.

Nuevamente, la Escritura no necesariamente prohíbe a los cristianos beber cerveza, vino o cualquier otra bebida que contenga alcohol. El alcohol no está, de por sí, contaminado por el pecado. Un cristiano más bien debería abstenerse en absoluto de la embriaguez, de la adicción al alcohol y de juntas que pueden instarlo a tal fin. (Efesios 5:18; 1ª Corintios 6:12; 15:33).

Por eso, el joven en primera instancia debe aprender a decirle no al alcohol cuando comienza la presión del grupo de amigos no cristianos. Esto requiere mucha disciplina. Requiere ser una persona fuerte, que se mantiene firme en sus decisiones y cuida su cuerpo y mente. El dominio propio es uno de los frutos del Espíritu Santo. Los jóvenes no están solos. Pueden pedirle a Dios fortaleza y sabiduría para decir que no. Nada es demasiado difícil para Dios; él quiere y puede ayudarlos.

En cuanto al Tabaco. Muchos adolescentes abrazan el cigarro en señal de rebeldía, otros para ponerse a tono con el grupo o porque ansían sentirse mayores y/o importantes. Pero lo cierto es que una vez enganchados, es difícil bajarse del carro, aunque digan lo contrario.[ix] Asimismo, junto con el alcohol es la puerta hacia las demás drogas, principalmente la marihuana y aún más fuertes como la cocaína o la heroína. Esta última es la madre de las demás sustancias.

Veamos la escalera de la drogodependencia:

1-HEROINA

                          2- COCAINA

                                                     3- MARIHUANA y/o LSD

                                                                                                       4- ALCOHOL

                                                                                                                                        5- TABACO

Como el deterioro es progresivo, es posible detectar el mal a tiempo. Cuando un adolescente comienza a jugar con tabaco y alcohol, está rompiendo la barrera del temor, y es candidato fácil de otras sustancias ilegales. Por regla general no se llega a la marihuana sin haber pasado por el tabaco, aunque hay excepciones, quizás de un 5%.

Aunque la Biblia nunca menciona directamente el fumar. Sin embargo hay un par de principios que definitivamente se aplican al fumar. Primero, la Biblia nos ordena no permitir que nuestros cuerpos sean “dominados” por algo. 1 Corintios 6:12 dice, “Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna.” El fumar es innegablemente una fuerte adicción. Más adelante en el mismo pasaje se nos dice, “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.” (1 Corintios 6:19-20).

Indudablemente el fumar es muy malo para tu salud. Se ha comprobado que fumar produce cáncer y daña severamente los pulmones y muchas veces el corazón como también varios órganos del cuerpo. Sería importante que se considere el siguiente texto: “Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es.” (1ª Co 3:17).

Además, ciertas preguntas debería hacerse el joven que ve el cigarro como una opción. ¿El fumar puede ser considerado “beneficioso”? (1 Corintios 6:12). ¿Se puede decir que el fumar verdaderamente “glorifica a Dios con tu cuerpo”? (1 Corintios 6:29). Honestamente, ¿puede una persona que fuma, hacerlo “para la gloria de Dios”? (1 Corintios 10:31).

Creo que la respuesta a estas tres preguntas es un rotundo “no”. Como resultado, creo que fumar es un pecado, por lo tanto no debe ser practicado por los seguidores de Jesucristo. Ya que nuestros cuerpos no son nuestros y que el Espíritu Santo está viviendo en nosotros. Debido a que hemos sido comprados por un precio, esto nos llama a vivir vidas santas y piadosas. Significa que debemos hacer todo para traerle gloria a Dios y que debemos cuidar de nuestros cuerpos. Esto también incluye lo que comemos o lo que bebemos.

Asimismo el fumar desvía el dinero que serviría para ser usado apropiadamente en el pago de los servicios, en proveerles a las familias, en ayudar a otros, etc. Al comprar cigarrillos, las personas ayudan a sostener la industria tabacalera, la cual, hará que más personas se vuelvan adictas.

Al decir que el fumar es un pecado, no estoy diciendo que todos los fumadores no sean salvos. Hay muchos verdaderos creyentes en Jesucristo que lamentablemente fuman. El fumar no evita que una persona sea salva. Tampoco causa que la persona pierda su salvación. El fumar no es menos perdonable que cualquier otro pecado, tanto para la persona que se convierte en cristiano, como para el cristiano que confiesa su pecado a Dios (1 Juan 1:9). Al mismo tiempo, creemos firmemente que el fumar es un pecado que debe ser abandonado, y vencido con la ayuda de Dios.

Siendo joven puedes comentarles esto a tus amigos cuando te quieran invitar un cigarrillo. Es totalmente lógico que no desees llegar con ellos–si acaso llegan- a los 30 con unos pulmones llenos de humo, voz ronca y diversos problemas psicofísicos.  Y también hacerles ver, que tú eres de Dios, tu cuerpo es de Dios y no permitirás que algo ajeno, que sabes que hace mal, te controle y destruya algo de tanto valor como ello.

“Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.” Romanos 12:1-2


Boliches bailables

Boliches Bailables[Para mas info invito a dirigirse a la sección Jóvenes]

Yendo momentáneamente hacia atrás, recuerdo mis salidas hacia los “boliches” bailables que se encuentran dentro del conurbano bonaerense. Una serie de imágenes, sonidos, sabores, olores y experiencias no agradables vienen a mi mente. Hoy como Cristiano, por la gracia de Dios nacido de nuevo puedo realmente ver la condición de estos lugares y la carnalidad que hay detrás de los jóvenes no cristianos que asisten frecuentemente a dichos antros.

Pero sin embargo,  me sigo haciendo preguntas del “¿Por qué?” ¿Qué insta a una persona que es supuestamente cristiana, nacida en un hogar donde le impartieron altos valores basados en las Escrituras, seguir concurriendo a estos lugares? ¿Qué lo atrae? ¿Qué lo motiva a estas a salidas?

Comenzando por el principio. La pregunta seria ¿es malo bailar? No. Pero lo peligroso suele ser: donde, como, con quien y para que se hace. El baile, al fin y al cabo, es una respuesta natural de nuestro cuerpo al ritmo de la música (por eso se te mueve el pie cuando hay una música que te gusta). Haz la prueba con niños pequeños. Pon música y comienzan a bailar. ¿Por qué? evidentemente  no es porque la sociedad sensual los quiere llevar a las drogas en este caso… Fue Dios el que nos dio el regalo del ritmo. Pero el problema en los adolescentes y jóvenes es otro, veamos:

¿Dónde? ¿Cómo son los lugares a donde suelen ir a bailar los adolescentes y jóvenes? Una cosa es bailar en un juego, en un campamento cristiano, el Valls en una fiesta de 15 o un ritmo tradicional del país. Pero otra cosa son los lugares a los que va la juventud no cristiana a bailar los viernes y los sábados por la noche. Estos son lugares oscuros, y en los que abunda el alcohol, la tentación sexual, y las drogas, no creo que sea el lugar más conveniente para un hijo de Dios. Ya que la tentación a pecar esta a la orden del día y Satanás “anda como león rugiente buscando a quien devorar”. (1P.5:8) Por esto mismo, es mejor evitarlo.

¿Cómo? Bailar de manera sensual para seducir a otros es motivarlos a pecar. ¿Nunca lo viste así? Quizás porque eres mujer, pero si eres hombre sabes muy bien de que hablo. Otros bailan con movimientos graciosos para llamar la atención, esta es una manera de demostrar que se tiene poco – o nada – control sobre sí mismo y se es propenso a autoavergozarse para hacer reír a los demás.

¿Para qué? Muchos van a los antros para “encontrar pareja”. Ya sea para una relación de noviazgo, un “touch and go” o aun peor, una noche de hotel para tener relaciones sexuales. Los muchachos que suelen tener mucha habla – “chamuyo” – no pierden el tiempo a la hora de invitar a alguien primeramente a tomar algo y posteriormente a bailar. Tú siendo una chica cristiana. ¿Realmente crees que ese chico tiene buenos deseos sobre tu persona? Es obvia la respuesta. En el peor de los casos, cuando estes descuidada o despistada, ellos aprovecharán a colocar pastillas en la copa para que vos con solo un trago ya te encuentres en pésimas y condiciones y así podrán hacer lo que quieran contigo. ¿Crees realmente que te conviene relacionarte con personas así en estos lugares?

Y por último, ¿Con quién? Algunos salen con sus amigos/as por el simple hecho de no ser “excluidos” o tachados como “aburridos”. Ellos -tus amigos- tienen un concepto muy diferente hacia lo que significa entretenimiento que el que tenes vos. Este es mundano sobre todo y lejos de la Palabra de Dios. Ellos no deberian menospreciarte por tus convicciones, si esto es así, pues no son verdaderos amigos. Pero de todas formas no debería sorprenderte, mira que escribe el apóstol Pedro:

“Baste ya el tiempo pasado para haber hecho lo que agrada a los gentiles, andando en lascivias, concupiscencias, embriagueces, orgías, disipación y abominables idolatrías. A éstos les parece cosa extraña que vosotros no corráis con ellos en el mismo desenfreno de disolución, y os ultrajan; pero ellos darán cuenta al que está preparado para juzgar a los vivos y a los muertos.” 1 Pedro 3:3-4

También deberíamos analizar la música con la cual se baila. Por ejemplo hay música que es “pornografía audible”. El reggaetón es su máximo exponente. Realmente me avergüenzo cuando alguien se encuentra cerca de mí escuchando a todo volumen ese tipo de música. Porque esta es un llamado total a la concupiscencia y desorden sexual. Degrada completamente, primero a la mujer y asimismo también al hombre. Y es casi siempre lo que suena en los “boliches”. ¿Te parece bien estar en un lugar donde todos cantan y bailan canciones que deshonran a Dios?

Es importante recordar lo que nos dice la Biblia sobre nuestros cuerpos:

¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios. 1 Corintios 6:19-20

Asimismo deberías saber del gran negocio que se mueve detrás de los empresarios dueños de los antros más concurridos en Argentina. Ellos mueven miles y miles de pesos cada fin de semana. A costas de la vidas despilfarradas de jóvenes que solo viven para los vicios, las drogas y el alcohol. Tal vez pienses ¿y quién es el centro del negocio? Pues fácil, sos vos. A ellos no les importa tu vida, solo les interesa llenar sus bolsillos y asimismo seguir sus turbias transacciones, nuevamente, a costas de miles de jóvenes ingenuos.

Mira lo que dice Pablo:

“No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo? ¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos, Y seré su Dios, Y ellos serán mi pueblo. Por lo cual, Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, Y no toquéis lo inmundo; Y yo os recibiré, Y seré para vosotros por Padre, Y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso.” 2 Corintios 6:14-18

Dios desea que seamos justos y santos, porque Él nos creó para ser de esa manera. Los beneficios de vivir la vida que Dios quiere superan con creces los “deleites temporales del pecado” (Hb.11:25) los cuáles se encuentran en esta corta vida que ofrece este mundo. Muchos de los que están o que solian estar en el estilo de vida de los boliches bailables dicen lo mismo, no hay alegría, no hay realización, sólo hay vacío. Sólo Dios puede satisfacer nuestras necesidades y nos da la alegría y la felicidad que todos buscamos. La oferta de los boliches bailables son nada más que una imitación muy barata. No hay alegría duradera que se encuentre en dichos antros, solo desorden, caos, dolor y la tentación a pecar, sino el pecado mismo.

Hay muchas cosas en juego. Por eso ciertas preguntas deberías hacerte antes de pensar concurrir a uno de estos lugares: ¿Qué haría Jesús en mi lugar? o, ¿El Señor Jesús vendría conmigo sabiendo lo que se encuentra allí? ¿Qué pasaría si el vendría a la tierra en el momento que estoy en uno de estos lugares? ¿Quisiera que me encontrara allí? Mi consejo a todo esto es que busques la sabiduría de lo alto para tomar la mejor decisión. (St.1:5) Dios te bendiga