¿Con que propósito o motivo nos creó Dios?

Dios nos creó para que tengamos comunión con Él. Y así poder disfrutar de su amor. La raíz de la palabra original para comunión significa un compañerismo estrecho. Vemos en la narración de Génesis como la obra de Dios culmina con la creación del hombre a su imagen y semejanza. Somos la corona de la creación.

Así también Dios nos creó para poder derramar sobre nosotros su infinito amor. Yendo más allá, Somos la expresión de su amor. Dios es amor. Y siendo nosotros a su imagen y semejanza nos dio la capacidad de amar, de modo que al experimentar su amor también nosotros podamos amarlo a Él y amarnos los unos a los otros. Todo lo creo Dios por amor. (1Jn.4:19)

Pero, con la caída, al romperse esa perfecta comunión del hombre con Dios, Él comenzó a desarrollar un plan para restaurar esta relación de amor. Dios nunca dejo de amarnos, pero el hombre pecador no puede presentarse delante de un Dios santo.

Y es aquí a donde nos dirige el amor de Dios. Este amor es casi siempre expresado en relación directa con la cruz: “Esto es amor…,” “De tal manera amo Dios…,” “Dios demostró Su amor…,”  (Juan 3:16; Romanos 5:5, 6,8;  Efesios 2:4,5; 5:2, 25; 1 Juan 3:16; 4:10; y Apocalipsis 1:5, entre otros.) La cruz, el sacrificio de Jesús, es el enfoque del amor de Dios para el mundo caído, necesitado de justicia divina.

Ahora lo que somos redimidos por la fe en Cristo, somos hechos nuevas criaturas: “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. “ 2 Corintios 5:17

Es como si nos hubiera creado de nuevo, porque sabiendo de nuestra naturaleza pecadora, dispuso en la cruz del calvario el medio para poder mirarnos y vernos justificados, tal como si nunca hubiéramos pecado.

Romanos 8:38-39 dice: “Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.”

Así hoy podemos tener nuevamente esa comunión con Él, tanto por como con su Hijo Jesucristo. (Jn.17:3; 1Co.1:9; 1Pe.2:5), Y de ahora en más su propósito es hacerme más como Jesús. (Ef.4:13) Y así extender el evangelio de la paz, de modo que la mayor cantidad de personas lo conozcan y tengan la posibilidad, de los beneficio de una nueva creación.

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Ve a Cristo como un niño.

“De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.” Mateo 18:3

La Fe con una dependencia absoluta en Cristo ¿Dónde la encontraremos?

Pongamos por un momento frente nuestro a un científico, un filósofo y un sacerdote católico. A ellos hablémosle de la Fe en el Salvador.

El primero empezará a buscar “evidencias empíricas” en vez de creer y dejar que Dios se le revele a sí mismo, llegará a su conclusión de que nada lo convence.

Veamos al segundo, empezara a “meditar”, “filosofar” dar vueltas de un lado a otro sin nunca decidirse por el salvador.

¿Y el tercero? Rotundamente afirmará creer. Pero instantáneamente pondrá en medio a María como “intercesora”, él mismo se nombrara “padre” y creará un camino diferente con otro destino llamado “buenas obras” y de a poco empezará a tapar al salvador con tradiciones religiosas. Engañando y siendo engañado. ¡Quita todo esto de en medio querido amigo, ve solo a Cristo!

Todos desaprueban, antes que nos retiremos resignados, aparece un niño quién parece estar interesado en oír acerca de este salvador y esta Fe.

Este pequeño sin tener ningún logro, realización o conocimientos en que jactarse, ¡corre rápidamente a los brazos del Salvador! Quién lo recibe para siempre (Jn.10:27-28)

Por un momento es necesario que dejemos a un lado cualquier razonamiento humano, concepto teológico, masas doctrinales, salir de tradiciones de hombres y cualquier intento de orgullo. Para solo rendirnos ante Cristo como un niño.

Un niño el cuál lo único que entiende es que hay alguien allí del otro lado, alguien que es real, alguien que oye su clamor y ese alguien es su Padre celestial.

Ir a Dios a través de Cristo con la actitud de un niño es la clave para que tu vida sea cambiada en su santidad y majestad.

¡Oh, y que esto perdure durante el transcurso de nuestra peregrinación cristiana! Y podamos decir como David:

“En verdad que me he comportado y he acallado mi alma

Como un niño destetado de su madre;

Como un niño destetado está mi alma.” Salmos 131:2

Más de lo que podrías tener

“Y Jehová dijo… Yo soy tu parte y tu heredad…” Números 18:20

Cuando Dios dividió la tierra de Canaán entre las tribus de Israel, Leví no recibió ninguna porción. A esta tribu Dios le dijo simplemente “Yo soy tu parte y tu heredad.” Y por esta palabra Leví fue más rico que todas las otras tribus y todos los reyes del mundo. Aquí hay un principio espiritual que continua en vigor con el Nuevo Testamento.

El apóstol Pedro dice: “sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo.” 1Pedro 2:5. Igual que los sacerdotes levitas, hoy los creyentes también como sacerdotes (Ap.1:16) Están llamados a una comunión especial con Dios por medio del Señor Jesús (1Co.1:9)

Jesús dijo en oración al padre: “que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado. Juan 17:3. La palabra “conocer” marca una comunión continua y no un mero conocimiento mental. Hoy este acercamiento permanente lo tenemos gracias a la Sangre del Señor. (Hb.10:19) Ningún ídolo falso se puede comparar con nuestro único Dios verdadero.

Por lo tanto, como diría A. W. Tozer, “el hombre que tiene a Dios por su posesión, tiene todo lo que es necesario tener. Podrá carecer de todos los tesoros materiales, o si los posee, estos no le producirán ningún placer especial. Y si los ve desaparecer, uno tras otros, apenas podrá sentir la pérdida, porque teniendo a Dios  [en Cristo]. Tiene la fuente de toda felicidad” (Co.2:9-10).

“No importa cuántas cosas pierda, de hecho no ha perdido nada. Todo lo que posee, lo posee en Él, pura y legítimamente para siempre”. (Ro.8:17)

¡Oh, que podamos exclamar como Asaf!:

“¿A quién tengo yo en los cielos sino a ti?

Y fuera de ti nada deseo en la tierra.” Salmos 73:15

Estado de alerta

“Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo.” Colosenses 2:8

Las palabras de advertencia del apóstol Pablo a los creyentes en Colosas, fueron para ellos como hoy lo son a nosotros.

Una de las traducciones para mirar es “Observar fijamente” ¿Observar fijamente qué? Que nadie te engañe (Gr. “robar”). Los falsos maestros tienen éxito en hacer que las personas crean mentiras, los mismo les roban la verdad, la salvación y la bendición de Dios.

Pablo enumera algunos de los métodos utilizados por los mismos.

Filosofías y huecas sutilezas: Filosofía significa literalmente “amor por la sabiduría” No es mala por sí misma, pero cuando el hombre intenta poner su mente a la altura de la mente de Dios, exaltando su conocimiento, por el del creador (St.3:15) se convierte automáticamente en un necio. (Ro.1:22)

La metafísica esotérica, que enseña al hombre dirigir su destino con el poder de sus palabras, dejando a Dios y su soberanía eclipsados. La Psicología puramente humanista, como estudio de la psiquis y el comportamiento del hombre en su ambiente, sin considerar el pecado como problema mundial enquistada en el hombre la cual solo puede ser removida por Cristo y su sangre (Co.1:14)

Huecas sutilizas: Enseñanzas que parecen agradables, pero su fin es amargo por encontrarse lejos de la Palabra de Dios.

Tradiciones de los hombres: Estas son enseñanzas religiosas que no tienen fundamentos en las escrituras. Ninguna tradición puede invalidar lo que Dios revelo allí. (Mt.15:6-9)

Rudimentos del mundo y no Cristo: “Principios mundanos” que abarcan primordialmente al hombre y no a Cristo.

Jesús nos dice: “Mirad lo que oís” (Mr.4:24) y “Mirad como Oís” (Lc.8:18) Estate en estado de alerta.

Aquel día ya no habrá ateos

“Para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra;y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.” Filipenses 2:10-11

Así está declarado, así fue decretado y así sucederá.

Todo el universo está llamado a adorar a Jesucristo (Sal 2) tanto ángeles, como los redimidos en la gloria, los creyentes obedientes, los rebeldes desobedientes, los demonios y toda la humanidad perdida sin Cristo en el Infierno. (Donde nadie es ateo)

Este verso no habla de salvación universal, cuando esto se cumpla, en el juicio final. Ya habrá pasado el período de la gracia, la oportunidad para que el pecador crea en Cristo y sea salvo de la condenación eterna es hoy. (2Co.6:2)

Es impresionante solo pensar que todos aquellos que lo rechazaron, que negaron la autoridad de su Palabra, levantando muchas filosofías, razonamientos y paredes mentales. Un día todas ellas se derrumbarán y toda rodilla erguida tendrá que doblegarse, todo cuello altivo quebrantarse y toda lengua confesar delante de su presencia: ¡Jesucristo es el Señor!

Allí estará Karl Marx, Friederich Engels, Charles Darwin, todos los exponentes del ateísmo y enemigos de Dios estarán avergonzados de su necedad en la tierra por decir en su corazón “No hay Dios” (Sal.14:1)

El Señor les dirá: “Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles.” (Mt.25:41) Pero antes que se vayan confesaran que Jesús es el Señor para la gloria de Dios padre.

¡Oh, no quieras estar en esa situación querido amigo! hoy está cerca de ti el salvador, invócalo, llámalo a tu vida, arrepiéntete, confiésalo como el Señor de tu vida, el te perdonará. Que el Espíritu Santo quite tu orgullo y reconoce que eres un pecador delante de un Dios tres veces Santo. La única carretera al cielo es la Fe en Jesucristo.

Los ratones paranoicos

Muy pocas personas comprenden la poderosa influencia que tiene la música sobre el lóbulo frontal. Dependiendo de la clase de música que se oiga, el cerebro puede recibir una influencia positiva.

Terapistas músicos nos dicen que cierto tipo de música, tal como la “música rock” con su ritmo sincopado, obvia y elude el lóbulo frontal significando, por lo tanto, que la persona no podrá razonar o hacer juicio al respecto, las evidencias sugieren que, al igual que la televisión, puede producir efectos hipnóticos. Por muchos años algunos han sostenido que la música rock estaba arruinando la mente de los jóvenes.

Recientemente un neurólogo y un físico unieron sus fuerzas e investigaron para poner a prueba esta idea generalizada.

Tenían tres grupos de ratitas. Un grupo no escucho nada de música, el otro grupo oyó música de Mozart, y el tercer grupo se le hizo escuchar música rock. Pero antes de este experimento hicieron que todos los ratones pasaran por un laberinto para establecer un tiempo base de 10 minutos. Entonces separaron a los ratones en tres grupos distintos. Luego de un mes, los ratones que no oían ninguna música redujeron a la mitad el tiempo que les llevo la primera vez pasar por el laberinto, los ratones que oían la música de Mozart lo hicieron en menos tiempo aun, pudiendo atravesar todo el laberinto en tan solo un minuto y medio. Los ratones “rockeros” luego de haber sido expuestos a la música rock por 30 días, se chocaban contra las paredes del laberinto y les llevaba 30 minutos para poder atravesarlo.

Eventualmente el experimento fue suspendido por que los ratones rockeros se comenzaron a comer uno a otro.

Para determinar por qué los ratones rockeros tenían tantos problemas, los investigadores examinaron sus cerebros. Lo que hallaron era obvio y aclaro bien el enigma, encontraron bifurcaciones y brotes anormales de las células nerviosas así como una gran disminución en las cantidades normales de “mensajeros” RNA, una sustancia química crucial para el almacenamiento de la memoria.

Estos estudios pueden aclararnos porque los que oyen música rock, rap, heavy metal, y otros estilos similares, son más propensos  a usar drogas, a entablar relaciones sexuales extramatrimoniales y, por que los que escuchan heavy metal son más propensos a considerar como algo positivo, el suicidio.

Por el otro lado, la música clásica ha ayudado a estudiantes universitarios a aprender más fácilmente relaciones geométricas complejas. En resumen, si se oye la música incorrecta, el oyente llegara a ser una persona de acciones incorrectas.

Pero no hay que desesperarse, hay mucha música buena que eleva nuestro pensamientos hacia algo mejor y eterno, música Cristiana que nos acerca más a Dios, nuestro creador y redentor. Recordemos lo que dijo el sabio Salomón bajo inspiración divina: “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón (la mente); Porque de él mana la vida.” Proverbios 4:23. Y en Job 31:1 hallamos esta noble resolución: “Hice pacto con mis ojos; ¿Cómo, pues, había yo de mirar a una virgen?”

Dios, en su santa palabra nos anima a ser limpios de mente pues hay recompensa. “¿Quién subirá al monte de Jehová? ¿Y quién estará en su lugar santo? El limpio de manos y puro de corazón; El que no ha elevado su alma a cosas vanas, Ni jurado con engaño.” Salmos 24:3-4 “¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra.” Salmos 119:9

El Señor mismo se ha comprometido en conducirnos hasta su santa presencia, El puede y quiere librarnos de toda inmundicia de pecado, en Dios hay poder y salvación. “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.” Filipenses 4:13.

Así es, amable lector, podemos haber hecho muchas malas elecciones en la vida pero… ¡Dios viene en nuestro auxilio para ofrecernos  su paz, su amor inagotable y su santo perdón;  tan solo por fe y le obedezcamos de todo corazón para que nos vaya bien y pronto podamos estar con Él, el dador y sustentador de la vida, por toda la eternidad, gozando de plena salud física, mental y espiritual! ¡Que maravilloso plan de redención; de la muerte a la vida eterna en Jesús!

Como estudiar La Biblia (John MacArthur)

A continuación presentamos principios prácticos que lo ayudarán a aprovechar al máximo el estudio de este “manual divino”. Estos principios ayudarán a responder a la pregunta más importante de todas: “¿Con qué limpiara el joven su camino?” El salmista responde: “Con guardar tu palabra” (Sal. 119:19)

¿Por qué es importante estudiar la Biblia?

¿Por qué es tan importante la Palabra de Dios? Porqué contiene la mente y la voluntad de Dios para su vida (2 Ti. 3:16,17). Es la única fuente de autoridad divina y absoluta para usted quien es siervo de Jesucristo.

Es infalible en su totalidad: “La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma; El testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo.” (Sal. 19:7).

Es inerrante en sus partes: “Toda palabra de Dios es limpia; El es escudo a los que en él esperan. No añadas a sus palabras, para que no te reprenda, Y seas hallado mentiroso.” (Pr. 30:5, 6).

Está completa: “Yo testifico a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro. Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro.” (Ap. 22:18, 19).

Tiene la autoridad final: “Para siempre, oh Jehová, Permanece tu palabra en los cielos. “ (Sal. 119:89).

Es totalmente suficiente para sus necesidades: “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.” (2 Ti. 3:16, 17).

Llevará a cabo lo que promete: “así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.” (Is 55:11).

Provee la certeza de su salvación: “El que es de Dios las palabras de Dios oye…” (Jn 8:47; cp. 20:31).

¿Cómo me beneficiare de estudiar la Biblia?

Cada semana se imprimen millones de páginas de material. Miles de libros nuevos son publicados cada mes. Esto no sería sorprenderte para Salomón quien dijo “…sé amonestado. No hay fin de hacer muchos libros…” (Ec. 12:12).

Aún con la riqueza de libros y ayudas de computadoras hoy día, la biblia permanece siendo la única fuente de revelación divina y poder que puede sustentar a los cristianos en su “caminar diario con Dios” Note estas promesas significativas en las escrituras.

La Biblia es la fuente de verdad: “Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad.” (Jn. 17:17).

La Biblia es la fuente de bendición de Dios cuando es obedecida: Y él dijo: Antes bienaventurados los que oyen la palabra de Dios, y la guardan. (Lc. 11:28).

La Biblia es la fuente de victoria: “…la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios” (Ef. 6:17).

La Biblia es la fuente de crecimiento: “desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación” (1 P. 2:2).

La Biblia es la fuente de poder: “Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego.” (Ro. 1:16).

La Biblia es la fuente de guía: “Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino.” (Sal. 119:105).

¿Cuál debe ser mi respuesta a la Biblia?

Debido a que la Biblia es tan importante y a que proporciona beneficios eternos sin paralelo, entonces estas deben ser sus respuestas:

Créala (Jn. 6:68, 69)

Hónrela (Job 23:12)

Ámela (Sal. 119:97)

Obedézcala (1 Jn. 2:5)

Guárdela (1 Ti. 6:20)

Peleé por ella (Jud. 3)

Predíquela (2 Ti. 4:2)

Estúdiela (Esd. 7:10)

¿Quién puede estudiar la Biblia?

No toda persona puede ser un estudiante de la Biblia. Evalúese a sí mismo a la luz de estos requisitos necesarios para estudiar la Palabra de Dios con bendición:

–          ¿Es salvo por fe en Jesucristo (1 Co. 2:14-16)?

–          ¿Tiene hambre por la Palabra de Dios (1 P. 2:2)?

–          ¿Está escudriñando la Palabra de Dios con diligencia (Hch. 17:11)?

–          ¿Está buscando la santidad (1 P. 1:14-16)?

–          ¿Está lleno del Espíritu (Ef. 5:18)?

La pregunta más importante es la primera. Si nunca ha invitada a Jesucristo a ser su Salvador personal y el Señor de su vida, entonces su mente está cegada por Satanás a la verdad de Dios (2 Co 4:4). Si Cristo es su necesidad deje de leer en este momento y con sus propias palabras, en oración, vuélvase del pecado hacia Dios: “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.” (Ef. 2:8, 9).

¿Cuáles son los principios elementales del estudio bíblico?

El estudio bíblico personal, en precepto, es sencillo. Quiero hablarle de cinco pasos para el estudio bíblico que le darán un patrón a seguir.

PASO 1 – Leer. Lea un pasaje de las escrituras repetidamente hasta que entienda su tema, lo cual quiere decir la verdad principal del pasaje. Isaías dijo: “¿A quién se enseñará ciencia, o a quién se hará entender doctrina? ¿A los destetados? ¿a los arrancados de los pechos? Porque mandamiento tras mandamiento, mandato sobre mandato, renglón tras renglón, línea sobre línea, un poquito allí, otro poquito allá” (Is. 28:9, 10).

Desarrolle un plan de cómo leerá a lo largo de la Biblia. A diferencia de la mayoría de los libros, probablemente no la ha leído de principio a fin. Hay muchos planes de lectura de la Biblia que están disponibles, pero a continuación le presento uno que he hallado útil.

Lea de manera continua todo el Antiguo Testamento por lo menos una vez al año. Conforme lee, anote en los márgenes cualquier verdad que usted quiera recordar en particular, y escriba por separado cualquier cosa que no entienda de manera inmediata. Con frecuencia a medida que lee, encontrará que muchas preguntas son respondidas por el texto mismo. Las preguntas a las cuales no pueda encontrar respuestas se vuelven puntos iniciales para un estudio más profundo, usando comentarios u otras herramientas de referencia.

Siga un plan diferente para la lectura del Nuevo Testamento. Lea un libro a la vez repetidamente durante un mes o más. Esto lo ayudará a retener lo que hay en el Nuevo Testamento y no siempre tendrá que depender de una concordancia para encontrar cosas.

Si quiere tratar con esto, comience con un libro corto, tal como Primera de Juan, y léalo de principio a fin sin detenerse diariamente durante treinta días. Entonces al final de ese tiempo sabrá lo que hay en el libro. Escriba en tarjetas el tema principal de cada capítulo. Al referirse a las tarjetas conforme lleva a cabo su lectura diaria, comenzará a recordar el contenido de cada capítulo. De hecho desarrollara una percepción visual del libro en su mente.

Divida los libros que son más largos en secciones cortas y lea cada sección diariamente durante treinta días. Por ejemplo: el Evangelio de Juan tiene 21 capítulos, divídalo en tres secciones de siete capítulos cada una. Al final de un periodo de noventa días, terminara Juan. Para variar, alterne libros cortos y largos, y en menos de tres años habrá terminado el Nuevo Testamento en su totalidad ¡Y realmente lo conocerá!

PASO 2 – Interpretar. En hechos 8:30, Felipe le pregunto al eunuco etíope: “¿Entiendes lo que lees?” O dicho de otra manera: “¿Qué quiere decir la Biblia por lo que dice?” No es suficiente leer el texto y entrar directamente a la aplicación; primero debemos determinar lo que quiere decir, o de lo contrario la aplicación podrá ser incorrecta.

Conforme lee las Escrituras, siempre mantenga en mente una pregunta sencilla: “¿Qué quiere decir esto?” Responder a esta pregunta requiere el uso del principio de interpretación más elemental, llamado la analogía de la fe, el cual le dice al lector que “interprete la Biblia con la Biblia”. Deje que el Espíritu Santo sea su maestro (1 Jn. 2:27), escudriñe las Escrituras que Él ha escrito, use referencias cruzadas, compare pasajes, emplee concordancias, índices y otras fuentes de ayuda. Para aquellos pasajes que aún permaneces oscuros, consulte a su pastor o a hombres piadosos que han escrito en esa área en particular.

Errores que evitar

Conforme interprete las Escrituras, varios errores comunes se deben evitar.

1-      No llegue a una conclusión a expensas de la interpretación apropiada. Esto es, no haga que la Biblia diga lo que usted quiere que diga, sino que más bien deje que diga lo que Dios quiso que dijera cuando la escribió.

2-      Evite la Interpretación superficial. Ha escuchado a personas que dicen: “Para mí, este pasaje quiere decir”, o “Siento que esto dice…” El primer paso que debe dar al interpretar la Biblia es reconocer las cuatro áreas que tenemos que estudiar: idioma, cultura, geografía e historia (vea más adelante).

3-      No espiritualice el pasaje. Interprete y entienda el pasaje en su sentido normal, literal, histórico, gramatical, tal como entendería cualquier otra porción de literatura que estuviera leyendo hoy día.

Áreas que estudiar

Los libros de la Biblia fueron escritos hace muchos siglos atrás. Para que podamos entender hoy día lo que Dios estaba comunicando entonces, hay varias áreas que necesitan entenderse: el aspecto del idioma, el cultural, el geográfico y el histórico. La interpretación apropiada, entonces, toma tiempo y esfuerzo disciplinado.

  1. Idioma. La Biblia fue originalmente escrita en griego, hebreo y arameo. Con frecuencia, entender el significado de una palabra o frase en el idioma original puede ser la clave para interpretar correctamente un pasaje de las Escrituras.
  2. Cultura. El aspecto de la cultura puede ser confuso. Algunas personas tratan de usar diferencias culturales para anular los mandamientos bíblicos más difíciles. Reconozca que en primer lugar, las Escrituras deben ser vistas en el contexto de la cultura en la cual fue escrita. Sin un entendimiento de la cultura judía del primer siglo, es difícil entender los Evangelios. Hechos y las epístolas se deben leer a la luz de las culturas griega y romana.
  3. Geografía. Un tercer aspecto que necesita ser estudiado es la geografía. La geografía bíblica hace que la Biblia cobre vida. Un buen atlas de la Biblia es una herramienta de referencia con un valor inestimable, que puede ayudarlo a comprender la geografía de la Tierra Santa.
  4. Historia. También debemos estudiar el aspecto de la historia. A diferencia de las escrituras de la mayoría de las religiones del mundo, la Biblia contiene el registro de personas y acontecimientos históricos. Un entendimiento de la historia bíblica nos ayudará a colocar a las personas y los acontecimientos en su perspectiva histórica apropiada. Un buen diccionario bíblico o enciclopedia bíblica es útil para esto, como lo son los estudios históricos elementales.

Principios a entender

Cuatro principios deben guiarnos conforme interpretamos la Biblia: literal, histórico, gramatical y síntesis.

  1. El principio literal. Las escrituras se deben entender en un principio literal, normal y natural. Mientras que la Biblia contiene un lenguaje figurado y símbolos, tiene intención de comunicar una verdad literal. No obstante, en general, la Biblia habla en términos literales y debemos permitir que hable por sí misma.
  2. El principio histórico. Esto quiere decir que interpretamos un pasaje en su contexto histórico. Debemos preguntar lo que el texto significo para las personas a quienes fue inicialmente escrito. De esta manera podemos desarrollar un entendimiento contextual apropiado de la intención original de las Escrituras.
  3. El principio gramatical. Esto requiere que entendamos la estructura gramatical básica de cada oración en el idioma original. ¿A quién se refieren los pronombres? ¿Cuál es el tiempo del verbo principal? Cuando hace algunas preguntas sencillas como estas, descubrirá que el significado del texto se vuelve inmediatamente más claro.
  4. El principio de síntesis. Esto es lo que los reformadores llamaron analogía scriptura. Quiere decir que la Biblia no se contradice a sí misma. Si llegamos a una interpretación de un pasaje que contradice una verdad enseñada en otras partes de las escrituras, nuestra interpretación no puede ser correcta. Las Escrituras se deben comparar con las Escrituras. Para descubrir su significado en su totalidad.

PASO 3 – Evaluar. Usted ha estado leyendo y a la vez haciéndose la pregunta: “¿Qué quiere decir la Biblia?” Después ha interpretado mediante la pregunta: “¿Qué quiere decir la Biblia?” Ahora es el momento de consultar a otros para asegurarse de que tiene la interpretación apropiada. Recuerde: “La Biblia nunca se contradice a sí misma”.

Lea introducciones a la Biblia, comentarios y libros acerca del contexto que enriquecerán su pensamiento por medio de esa iluminación que Dios le ha dado a otros hombres y le dará a usted a través de sus libros. En su evaluación, sea verdadero estudiante. Sea una persona que acepta la verdad de la Palabra de Dios, aunque le pueda causar que cambie lo que usted siempre ha creído o le cause que altere su patrón de vida.

PASO 4 – Aplicar. La siguiente pregunta es: “¿Cómo penetra y cambia mi propia vida la verdad de Dios?” Estudiar las escrituras sin permitirle que penetren hasta llegar a las profundidades de su alma sería como preparar un banquete sin comer lo que ha preparado. La pregunta que hacer es: “¿Cómo se aplican a mi vida las verdades y principios divinos contenidos en un pasaje, en términos de mi actitud y acciones?”

Jesús hizo la siguiente promesa a los que llevan su estudio bíblico hasta este punto: “Si sabéis estas cosas, bienaventurado seréis si las hiciereis” (Jn. 13:17).

Después de leer e interpretar la Biblia, usted debe tener un entendimiento elemental de lo cual la Biblia dice, y lo que quiere decir por lo que dice. Pero el estudio de la Biblia no termina ahí. La meta final debe ser que deje que le hable a usted y lo capacite para crecer espiritualmente. Esto requiere aplicación personal.

El estudio bíblico no está terminado hasta que nos preguntamos: “¿Qué quiere decir esto para mi vida y cómo puede aplicarlo de manera práctica?” Debemos tomar el conocimiento que hemos obtenido de nuestra lectura e interpretación y extraer los principios prácticos que se aplican a nuestra vida personal.

Si hay un mandato que debe ser obedecido, lo obedecemos. Si hay una promesa que debe ser recibida, la reclamamos. Si hay una advertencia que debe ser seguida, la escuchamos. Este es el paso final: Nos sometemos a las Escrituras y dejamos que trasformen nuestra vida. Si usted se salta este paso, nunca disfrutará su estudio bíblico y la Biblia nunca cambiará su vida.

PASO 5 – Comparar y relacionar. Esta última etapa relaciona la doctrina que usted ha aprendido en un pasaje o libro particular con verdades y principios divinos enseñados en otras partes de la Biblia para formar el marco general. Mantenga siempre en mente que la Biblia es un libro en 66 partes. Contiene varias verdades y principios enseñados una y otra vez de varias maneras y en circunstancias diferentes. Al comparar y relacionar referencias cruzadas, comenzará a edificar un sólido fundamento doctrinal por el cual vivir.

Y ahora, ¿qué?

El salmista dijo: “Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado; Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche.” (Sal. 1:1-2).

No es suficiente sencillamente estudiar la Biblia. Debemos meditar en ella. En un sentido muy real le estamos dando a nuestro cerebro un baño, lo estamos lavando en la solución purificadora de la Palabra de Dios.

Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.

Josué 1:8

Aquí está el pan que alimenta la vida
Que la muerte no puede atacar.
Las preciadas buenas de salvación,
Vienen a nuestros oídos de aquí.
La fortaleza de nuestra fe está aquí,
Y escudo de nuestra defensa.
Entonces no seáis como el cerdo que tenía
Una perla a su deseo.

Y se deleita más en el comedero
Y en revolcarse en el lodo.
No leáis este libro en ningún caso, Sino con un solo ojo.
No leáis sino para desear en primer lugar la
gracia de Dios,
Para entenderla así.
Ora aún en fe con respecto a esto,
Para llevar buen fruto así,
Para que el conocimiento pueda traer este efecto,
Para mortificar vuestro pecado.
Entonces feliz serás en toda tu vida,
Sea lo que sea que enfrentes.
Si, doblemente feliz serás,
Cuando Dios por muerte a vosotros llame.

(De la primera Biblia impresa en Escocia, 1576)

El “Ministerio” de Judas

Juan 15.20 “Acordaos de la palabra que yo os he dicho: El siervo no es mayor que su señor. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán…”

Si bien es cierto, que el Judas que traicionó al Señor Jesucristo, fue parte de un hecho histórico único sucedido hace 2000 años, podemos ver como hoy en día aparecen muchos “Judas contemporáneos” traicionando a la verdadera Iglesia.

1 ~Judas Convivió con Jesús durante todo su ministerio terrenal~ Judas duro los tres años junto a Jesús al igual que los otros discípulos. Sabía muy bien las palabras del Señor, conoció muy bien el ministerio del Señor en la tierra. No tenía escusa de no conocerlo. De igual forma los “Judas contemporáneos”, han conocido +degustado+ el ministerio, la fe, del evangelio, pero cuidado, no son verdaderos cristianos.

2 ~Judas era el tesorero, robaba frecuentemente~ Lo que hizo al final de la historia no fue nada nuevo, Judas administraba el dinero de los apóstoles y lo que era para los pobres y lo robaba solapadamente. Pasa igual con los “Judas contemporáneos” toman los dineros que recaudan en el nombre del Señor y los toman para sí, lo que debería ser dado a los hermanos en necesidad, a las viudas o huérfanos, o realmente para ser dado a verdaderos siervos del Señor, Los dineros del ministerio son desviados a sus propios bolsillos. Juan 12:6 “Pero dijo esto, no porque se cuidara de los pobres, sino porque era ladrón, y teniendo la bolsa, sustraía de lo que se echaba en ella.”

3 ~Judas se presentaba como piadoso, pero su interés era el dinero y no que adoraran al Señor ~ Esas caritas de “yo no fui” resplandecen en los “Judas contemporáneos”, dicen que todo es por una causa justa, que es para “la obra del Señor” pero la verdad es que no les no les importa que Dios sea adorado aunque lo aparentan, lo que realmente les importa es el ca$h. Judas 11 “!!Ay de ellos! porque han seguido el camino de Caín, y se lanzaron por lucro en el error de Balaam, y perecieron en la contradicción de Coré”.

4~Judas no tenía ningún problema con establecer relaciones con los enemigos del Maestro ~ Entraba y salía con los sacerdotes del Sanedrín, no le importaba que estos personajes odiaran al Señor, al igual los “Judas contemporáneos” hacen sus “alianzas ecuménicas”, no les importa codearse con los romanos enemigos de la cruz, con los políticos que son enemigos de la cruz, todo por ver que provecho para sí pueden lograr. Son mercenarios infiltrados, prostituidos por su avaricia. Usan el conocimiento que tienen del Señor para su “propio beneficio” (entre comillas). 2 Timoteo 3:5 “tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita.”

5 ~La traición de Judas no era sorpresa para el Señor ~ de igual forma, no debe sorprendernos ver a los “Judas contemporáneos”, como solapadamente trabajan para sus intereses y solo ven la fe como fuente de ganancia y ser a la vez vasos de deshonra para el Señor. Romanos 9:21“¿O no tiene potestad el alfarero sobre el barro, para hacer de la misma masa un vaso para honra y otro para deshonra?”

6 ~Por solo 30 monedas de plata traicionó al Maestro ~ (1 moneda equivalía a un denario, 30 denarios equivalentes según algunos estudiosos, a un salario promedio mensual en el tiempo del imperio Romano) No significaba mucho dinero en ese tiempo. Para los enemigos de Cristo, cuando le ofrecieron 30 monedas, lo que le decían a Judas era : Ese “Jesús no vale mayor cosa”, eso mismo pensó Judas cuando recibió esas 30 monedas. No lo amaba ni un poquito, por el contrario, era realmente su enemigo, los apóstoles y el Señor estuvieron “durmiendo con el enemigo” dentro del campamento. Lo mismo pasa con los “Judas contemporáneos” para ellos el Señor vale nada, duermen con los redimidos en el campamento, son los enemigos a sueldo. Marcos 14:11 Ellos, al oírlo, se alegraron, y prometieron darle dinero. Y Judas buscaba oportunidad para entregarle.”

7 ~Judas caminaba como discípulo, de hecho era uno de los apóstoles pero -no era convertido – regenerado – La fama del Señor hizo famosos a los discípulos, y todo el mundo les podía reconocer fácilmente, por su manera de vestir, de caminar y hablar. A Judas le reconocían todos, Igualmente, el día de hoy los “Judas contemporáneos” son famosos a causa del nombre del Señor, son muy populares, hablan textos bíblicos, hacen hasta milagros, cualquiera diría que son verdaderos siervos del Señor. Peo cuidado, son “Judas” y su cobre se hará evidente, si es que aún no lo han sacado. Juan 13:27 “Y después del bocado, Satanás entró en él. Entonces Jesús le dijo: Lo que vas a hacer, haz lo más pronto.”

8 ~Judas cumplió un plan divino – Tenía que haber un Judas que entregara al Maestro, esto estaba profetizado, al igual, hoy estos “Judas contemporáneos” deben también caminar entre nosotros, y deben cumplir también un plan divino en nuestro tiempo. 1 cor 11.19 “Porque es preciso que entre vosotros haya disensiones, para que se hagan manifiestos entre vosotros los que son aprobados.”

9 ~Judas tuvo un falso arrepentimiento y luego se suicidó. Su final es muerte y condenación. Proverbios 14:12 “Hay camino que al hombre le parece derecho; Pero su fin es camino de muerte.”

10 ~QUE HACER CON ESTOS JUDAS CONTEMPORANEOS? NO LOS DEFIENDAS. NO SEAS COMPLICE DE ELLOS, NO SON DE NOSOTROS, NO TE ENGAÑES. 1 Juan 2:19 “Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros; porque si hubiesen sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que no todos son de nosotros.” Pide a Dios que te de discernimiento. Mateo 24.4 “Respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe.” hay una promesa de discernimiento para el remanente en estos tiempos finales. Al igual que en el tiempo de Malaquías, los sacrificios que hacían eran deficientes, nadie hacia algo de balde. Todo lo hacían por sus propios intereses, aun así hubo un despertar entre el remanente, y Dios les dio esta promesa: Malaquías 3.16-18 “Entonces los que temían a Jehová hablaron cada uno a su compañero; y Jehová escuchó y oyó, y fue escrito libro de memoria delante de él para los que temen a Jehová, y para los que piensan en su nombre. Y serán para mí especial tesoro, ha dicho Jehová de los ejércitos, en el día en que yo actúe; y los perdonaré, como el hombre que perdona a su hijo que le sirve. Entonces os volveréis, y discerniréis la diferencia entre el justo y el malo, entre el que sirve a Dios y el que no le sirve.”

Luis Alberto Rodríguez 

“La letra mata mas el espiritu vivifica” y… “El conocimiento envanece, pero el amor edifica”

(2 Corintios 3: 4-6) “Y tal confianza tenemos mediante Cristo para con Dios; no que seamos competentes por nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos, sino que nuestra competencia proviene de Dios, el cual asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto, no de la letra, sino del espíritu; porque la letra mata, mas el espíritu vivifica”

(1 Corintios 8: 1) “En cuanto a lo sacrificado a los ídolos, sabemos que todos tenemos conocimiento. El conocimiento envanece, pero el amor edifica”

“LA LETRA MATA MAS EL ESPÍRITU VIVIFICA” Y… “EL CONOCIMIENTO ENVANECE, PERO EL AMOR EDIFICA"

Introducción

Una de tantas cosas malas y condenables dentro de la mala praxis del cristianismo es la de usar textos bíblicos para hacer argumentos con ellos que nada tienen que ver con el fin por el que fueron escritos y divinamente inspirados.

“La letra mata mas el espíritu vivifica”, y… “el conocimiento envanece, pero el amor edifica” son dos de esos muy usados textos, fuera de contexto.

Cuando se enfatiza la importancia de aprender más de la Palabra, de aumentar el conocimiento bíblico, de crecer en doctrina y sabiduría y cosas así, algunos se oponen aduciendo sendos pasajes bíblicos, sin el más mínimo pudor ni recato.

Lo que pretenden decir es que el conocimiento no es bueno, y lo que es bueno es la “fe”, la unción del Espíritu, las experiencias personales con Dios, lo emocional, etc.

La pregunta que nos debemos hacer es esta: ¿Por qué ha de ser una cosa en vez de la otra? He ahí la trampa.

¿Es que la Palabra nos enseña que la fe, la experiencia con el Espíritu Santo, etc. todo ello es contrario al conocimiento, como que se oponen? Sabemos que no es así.

De entrada queremos decir que el conocimiento bíblico es básico para poder experimentar una saludable vida cristiana, de otra manera seríamos víctimas fáciles del enemigo y de nuestra propia carne.

“Si el conocimiento de la Biblia fuera malo, entonces ¿qué tendríamos que hacer con ella? Les diré qué: ESTUDIARLA, porque gracias a Dios, ¡Bendito conocimiento es este!”

“Si el conocimiento de la Biblia fuera malo, entonces ¿qué tendríamos que hacer con ella? Les diré qué: ESTUDIARLA, porque gracias a Dios, ¡Bendito conocimiento es este!”

¿El conocimiento es malo?

(1 Corintios 8: 1) “En cuanto a lo sacrificado a los ídolos, sabemos que todos tenemos conocimiento. El conocimiento envanece, pero el amor edifica

La subrayada es una de las frases que los tibios e inconstantes utilizan muy a menudo para defender sus costumbres e ideas, acordes a su carácter y particular entendimiento de la espiritualidad. Lo hacen, primeramente porque lo han oído mil y una veces de muchos enseñadores pretendidamente muy avivados, que a la verdad, poco saben de teología, ya que, lejos de estudiar e hincar los codos, muchos de ellos se refugian y justifican con aquello de que “el Espíritu les lleva a toda verdad” – o que plagiando al rey David – “aun en las noches les enseña su conciencia”, defendiéndose, diciendo que sólo con el celo por Dios es suficiente, haciendo de la ignorancia una virtud.

Quizás ellos mismos lo han aprendido de la boca de su pastor que es de los legalistas de lo que ellos llaman la “sana doctrina”. Otros quizás en algún congreso “profético y de avivamiento”, o en algún libro de alguno de esos falsos apóstoles actuales de la “prosperidad”… quien sabe.

Cualquier cosa antes que reconocer que el conocimiento de la Palabra de Dios es sumamente importante, para conocer a Dios; porque ¿Cómo es posible conocer a Dios si no es por Su Palabra?

Pero veamos, qué es lo que en realidad pretendía enseñar el apóstol Pablo a aquellos corintios sumamente engreídos muchos de ellos. Para ello, deberemos hacer un poco de historia antes.

El por qué de las palabras de Pablo a los corintios

Los griegos y los romanos eran politeístas, y así como creían en muchos dioses, también creían que por contrapartida, habían espíritus malos, lo que diríamos nosotros, demonios.

Creían que los espíritus malos se pegaban, en concreto, a las viandas, para así entrar en los cuerpos de las personas. Por ese motivo, esos idólatras de la Antigüedad, lo que hacían era ofrecer esa carne a un dios. El sacrificio, no sólo cumpliría la función de obtener el favor de ese dios en concreto, sino que además con ello creían que esa carne era purificada de la contaminación demoníaca. Luego esas carnes, en definitiva, se vendían en los mercados.

Surgía entonces para los creyentes en general un problema de conciencia, ya que no tenían la suficiente confianza o fe como para comer de esa carne, que por cierto era la única que se podía comprar en los mercados. Por otro lado, estaban muchos de esos corintios que tenían superado este asunto, y desembarazadamente comían esas carnes ante esos otros creyentes más débiles en su fe, provocándoles quizás, aun sin quererlo, el que ellos también comieran, pero sin tener la suficiente convicción, y por tanto de ese modo, pecaban por hacer tal cosa.

Ese es el motivo por el cual Pablo les estaba diciendo a esos corintios que tenían conocimiento suficiente como para no tener problemas de conciencia consigo mismos, que ese conocimiento no les eximía de su responsabilidad de cuidar de los más débiles en la fe, para no llevarles indirectamente a pecar. De ahí lo de que el conocimiento envanece, ya que a pesar de su conocimiento, eran capaces de hacer algo indebido por causa de los demás, envaneciéndose de su “libertad” en Cristo, mientras que el amor edifica; es decir, que por amor a sus hermanos más pequeños, debían abstenerse de comer ante ellos.

¿Qué tiene que ver todo esto con lo que muchos predican y muchos otros creen y dicen, de que el conocimiento envanece? ¡Nada! Y con esa excusa, ya no estudian suficientemente la Biblia, no profundizan en la Palabra, aunque a muchos les encante pretender ser “teólogos” a través del Facebook o de cualquier otra red social, etc. porque como dice el Proverbio: “En su propia opinión el perezoso es más sabio que siete que sepan aconsejar” (Prov. 16: 16)

“La ingestión de carne no ha de ser ningún problema para ningún cristiano en la actualidad"

“La ingestión de carne no ha de ser ningún problema para ningún cristiano en la actualidad ya que aquellas costumbres paganas de dedicación de la misma a los dioses, quedaron en el baúl de los recuerdos. No obstante para muchos de aquellos cristianos de aquel tiempo, sí era un problema de conciencia”

La letra mata mas el Espíritu edifica

En este estudio veremos con profundidad lo que el apóstol Pablo quiso decir cuando empleó esta frase: “La letra mata, el espíritu vivifica”, y nos daremos cuenta que nada de nada tiene que ver con lo que todos estos cristianos tibios y desinteresados realmente en las cosas de Dios quieren decir, o aquellos que son ignorantes y andan un tanto confundidos.

Pero hagamos la conveniente exégesis desde la hermenéutica de todo esto.

Pablo defiende su ministerio ante los corintios

El apóstol Pablo escribe a los corintios, y en ese contexto, primeramente les hace defensa de su ministerio. Veamos el texto:

(2 Corintios 3: 4-6) “Y tal confianza tenemos mediante Cristo para con Dios; no que seamos competentes por nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos, sino que nuestra competencia proviene de Dios, el cual asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto, no de la letra, sino del espíritu; porque la letra mata, mas el espíritu vivifica”

Sabemos de la dureza de muchos de aquellos corintios, y de cómo eran tan fácilmente permeables a la doctrina de los falsos apóstoles de aquel tiempo, tal y como ocurriría ahora. Nada ha cambiado. Por ello, Pablo hace una defensa de la fe y de su ministerio como canal de expresión y enseñanza de la fe.

De ese modo, Pablo da a conocer su total confianza en Dios al respecto: (V. 4) “Y tal confianza tenemos mediante Cristo para con Dios”.

Esa confianza de Pablo, insiste él, no es en sí mismo, sino en Dios, y en ese sentido exime su debilidad como hombre falible con honestidad ante sus lectores: (V. 5) “no que seamos competentes por nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos, sino que nuestra competencia proviene de Dios”.

Tal es el grado de confianza de Pablo en Dios y en su llamamiento en Él, que va más allá, y esgrime ante los corintios una verdad, quizás algo oculta a los ojos de ellos, engreídos muchos de ellos (ver 1 Co. 4: 8). Esa verdad es que él y los que estaban con él, fueron constituidos por Dios “ministros competentes de un nuevo pacto…” (V. 6)

Esta expresión: Un nuevo pacto es importante, pues está hablando del Nuevo Pacto, también denominado Nuevo Testamento.

El nuevo pacto, superior al anterior

Ese “nuevo pacto” es el que todos conocemos, pues. Es el pacto de Dios hacia los hombres por Cristo, y en Cristo. Pablo les decía a los corintios que él fue escogido por Dios para dar a conocer esa bendición divina.

Con que está hablando de un “nuevo” pacto, da a entender que existe un pacto anterior. Este es el “antiguo pacto”, conforme a lo expresado por Dios por mano de Moisés: la Ley mosaica.

Ese “nuevo pacto” es efectivo en misericordia hacia el creyente, porque suministra el perdón de Dios, cosa que el anterior no hacía. En cambio, la “letra”, entiéndase aquí, la ley y su exigencia de cumplimiento, no podía cumplir su requisito más básico de amor y misericordia: el perdonar al pecador.

Por lo tanto, Pablo cuando habla de “un nuevo pacto, no de la letra, sino del espíritu” (V. 6), se está refiriendo a eso mismo.

El Nuevo Pacto es el del Espíritu, el antiguo pacto es el de la letra, es decir, la ley mosaica.

Letra vs Espíritu

Hasta aquí ya podemos entender mejor el sentido de lo que ahora acabaremos de ver y comprender. Nótese pues, que la letra es el “espíritu” del antiguo pacto, y el “espíritu” en este caso, es el Espíritu Santo, dado por Dios a través y en función del “nuevo pacto”.

La letra no es en sí la Biblia, no es el conocimiento bíblico, no es en sí la Palabra escrita, pues. La letra a la que se refiere un tanto poéticamente Pablo, es la Ley en su exigencia de cumplimiento por parte del hombre, exigencia que jamás este pudo cumplir, por eso, esa letra, mata.

(V. 6) “el cual asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto, no de la letra, sino del espíritu; porque la letra mata, mas el espíritu vivifica”:

Insistimos. ¿La letra mata? Sí. Esa letra – reiteramos – es la exigencia de santidad de un Dios Santo a una humanidad caída. Mata, porque produce muerte, ya que NADIE excepto Jesús, pudo cumplir con esas exigencias divinas.

La letra mata de dos maneras:

  1. Resulta en una muerte en vida. Ahí tenemos el ejemplo del mismo Pablo antes de conocer a Jesús. El pensaba que agradaba a Dios porque buscaba el cumplir con la letra de la ley, pero estaba muerto en sus pecados, como él mismo lo dice: (1 Timoteo 1: 13) “habiendo yo sido antes blasfemo, perseguidor e injuriador; mas fui recibido a misericordia porque lo hice por ignorancia, en incredulidad”
  2. Resulta en muerte espiritual eterna. Por su misma incapacidad de salvar, la letra (la ley exigida) enviaba a aquel que pretendía justificarse por el cumplimiento de la misma a la perdición eterna: (Romanos 10: 2, 3) “Porque yo les doy testimonio de que tienen celo de Dios, pero no conforme a ciencia. Porque ignorando la justicia de Dios, y procurando establecer la suya propia, no se han sujetado a la justicia de Dios”

Entendiendo más sobre el propósito de la Ley

(Romanos 7: 9-11) “Y yo sin la ley vivía en un tiempo; pero venido el mandamiento, el pecado revivió y yo morí. Y hallé que el mismo mandamiento que era para vida, a mí me resultó para muerte; porque el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, me engañó, y por él me mató”

Es curiosamente paradójico que haya creyentes de índole judaizante que tengan la Ley como algo incluso superior a Cristo, y aún en cierto modo se avergüencen de ese Nombre, cuando fue Él, Cristo, el único que pudo cumplir con ese divino requisito indispensable de santidad, no tanto para sí mismo ya que era el Justo, sino para nosotros, los que esperamos en Él.

La Ley es muerte para el hombre natural, tanto si ese hombre es judío o es gentil. Fíjense en las palabras de Pablo. Él con humildad expresa que cuando llegó a ser consciente por el conocimiento de la Ley o mandamiento de que vivía en pecado, ese pecado, por el conocimiento de esa exigencia de Dios, cobró vida en él, y le mató.

La Ley le acusó ante Dios; la Ley le desnudó espiritualmente ante sí mismo y ante Dios, y le mostró como era él realmente: un pecador, y por tanto excluido de la gloria de Dios.

El mandamiento, o la Ley, es vida en sí mismo, pero es muerte para aquel que pretende cumplirlo en sus únicas fuerzas.

El pecado es inherente en el hombre natural, pero muchos no son conscientes de ello; por la Ley, el hombre llega a conocer su estado de muerte espiritual. La Ley revela lo que hay en el hombre.

Pero la Ley no conoce la misericordia. De ahí que mata. Mata, o más bien declara la muerte del hombre, quien es incapaz de cumplirla en sí o por sí mismo.

La Ley básicamente resume la exigencia de un Dios santo.

Recapitulando

Como hemos visto entonces, y a modo de recapitulación:

“la letra mata, mas el espíritu vivifica”:

La “letra” es la ley de Moisés en su calidad de exigencia de santidad, hacia un cumplidor externo de la misma, buscando el así salvarse, y obteniendo lo contrario: muerte.

El “espíritu” es el Espíritu Santo, el cual descendió para ratificar el nuevo pacto, y dar vida a los que reciben a Cristo a lo largo de los siglos.

Como puede verse, nada de todo esto tiene que ver con utilizar esa frase bíblica para escudarse en un posicionamiento de error doctrinal o de costumbre, acción u omisión, tal y como argumenté al principio.

¡SOLI DEO GLORIA!

Miguel Rossell

Como en los dias de Jeremías: “El materialismo cristiano”

La palabra de Jehová vino a mí, diciendo: ¿Qué ves tú, Jeremías? Y dije: Veo una vara de almendro. Y me dijo Jehová: Bien has visto; porque yo apresuro Mi palabra para ponerla por obra.” (Jeremías 1: 11, 12)

Introducción

Antes de nada, permítanme aclarar que un servidor jamás estará en desacuerdo con toda prosperidad que provenga de Dios o que Dios apruebe, como no podría ser de otro modo. Estaré hablando en este escrito de la errada y pecaminosa búsqueda de toda prosperidad que llega a ser ilícita a los ojos de Dios, y que no es más que materialismo.

Como dice F.V. Davold; “Este espíritu materialista: nuestro deseo de cosas en preferencia a la voluntad de Dios”

Dicho esto, comienzo.

Más que nunca antes en la historia de la Iglesia, levantando bien en alto el blasón de la “bendición” de Dios, a través de innumerables publicaciones, congresos y demás operaciones de púlpito mayor y menor, el corazón del creyente es empujado hacia la prosperidad materialista, a la cual yo rebautizo con el apelativo de “materialismo cristiano(cristiano, en cursiva).

Muchos no se aperciben de esa infernal realidad, pero siguiendo el seductor y acaramelado dulce son de los nuevos pseudo-celestiales flautistas de Hamelín, decrecen el Evangelio de nuestro Señor Jesucristo, convirtiéndolo en una aspiración personalista y ajena a la verdad y finalidad del mismo.

Para los celestiales flautistas, el glorioso Evangelio queda reducido a simple mercadería, al próspero negocio de las crédulas, pánfilas, y sin sabiduría dadivosas masas (2 Pr. 2: 1-3).

En cuanto a aquellos primeros, están los que ya disfrutan de una incierta prosperidad, a la cual bajo ningún concepto van renunciar sino todo lo contrario, ya que viven atados a ella.

Por otro lado, están los que todavía anhelan desesperadamente esa “bendición” que jamás logran alcanzar, aunque la pretenden a través de “pactar” y “re-que-te-pactar” una y otra vez con el dios de los maestros del “materialismo cristiano”, los cuales materialmente les succionan una y otra vez.

Luego están otros, que tienen presuntamente responsabilidad ministerial, pero que no la ejercen como es debido, porque no advierten consecuentemente a los santos acerca de todas esas deleznables actuaciones y mentiras de los muy afamados maestros del “materialismo cristiano”.

No los rebaten en modo alguno, porque no se atreven por pusilanimidad – es decir – por diferentes miedos y temores, o por falta de convicción, cobardía, o quizás porque en su fuero interno les gustaría ser como uno de ellos.

Temen más a los hombres que a Dios, cuando el Señor le advirtió al mismo profeta Jeremías que le obedeciera en todo lo que le iba a mandar decir a Su pueblo, y lejos de temer a la gente, le temiera a Él, si pensaba no hacerlo:

“Tú, pues, ciñe tus lomos, levántate, y háblales todo cuanto te mande; no temas delante de ellos, para que no te haga yo quebrantar delante de ellos.” (Jeremías 1: 17)

Escribe el Pastor David Wilkerson al respecto:

“En mi opinión, existen muchos mercenarios en el púlpito hoy en día, pastores cobardes que están contentos con darle a los cristianos fríos lo que ellos piden. Predican mensajes cortos, optimistas, positivos, que no representan amenaza alguna, con poco o ningún contenido bíblico o evangélico. Para la gente no es otra cosa que una experiencia que los hace sentir bien, ¡y que los está conduciendo a la destrucción!” 

¡Hermanos! Son como manadas de lobos hambrientos que raudos se aproximan al campo abierto donde están las ovejas, pero el pastor, en vez de protegerlas llevándolas al seguro redil, las entretiene y las mantiene distantes unas de otras en grupitos separados – que sería aquí, la famosa “visión celular” del G12 – o los famosos y católicos Encuentros, o cualquier otra distracción no exenta de peligro en sí misma, y hace que miren al suelo, invitándolas a soñar y a visualizar los mejores pastos terrenales, en vez de hacer que eleven sus cabezas, observen y aprendan lo que es de lo Alto, tal y como ordena la Escritura:

“Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.” (Colosenses 3: 1-3)

Para los destructores lobos, ávidos de sangre, será mucho más fácil capturar a las dispersas, ingenuas y engañadas ovejas, que además están demasiado entretenidas en el campo del desamparo, sólo preocupadas en alimentarse con el siguiente bocado de hierba que parecen visualizar sus enceguecidos ojos, llamando a todo ello, “avivamiento y victoria”.

“Las ovejas dispersas en grupitos pequeños, son presa fácil de los lobos”

“Las ovejas dispersas en grupitos pequeños, son presa fácil de los lobos”

Vara de almendro (shaked): Dios apresura su Palabra (shoked)

“La palabra de Jehová vino a mí, diciendo: ¿Qué ves tú, Jeremías? Y dije: Veo una vara de almendro. Y me dijo Jehová: Bien has visto; porque yo apresuro Mi palabra para ponerla por obra.” (Jeremías 1: 11, 12)

Circuncidaos a Jehová, y quitad el prepucio de vuestro corazón, varones de Judá y moradores de Jerusalén; no sea que mi ira salga como fuego, y se encienda y no haya quien la apague, por la maldad de vuestras obras.” (Jeremías 4: 4)

A pesar de que el Señor siempre fue bueno con Su pueblo (ver Jer. 1: 5-7), ellos tremendamente desagradecidos, le dieron interiormente la espalda, y andaban en sus propios y egoístas caminos. Dios trajo juicio a Judá y a Jerusalén, porque Su pueblo pretendía ser lo que no era. Se mostraba santo por fuera, pero el materialismo y otros pecados controlaban su vida.

La cosa no ha cambiado demasiado. La misma “vara de almendro” que fue para entonces, Dios la trae ahora en relación a lo que genéricamente llamamos Iglesia de Cristo, porque nuestro Dios, en cuanto a los suyos,  “al que ama, disciplina, y azota a todo el que recibe por hijo” (He. 12: 6)

El celo del Señor por la santidad – sin la cual nadie le verá (He. 12: 14b) – está muy encendido, pero la respuesta de Su pueblo por lo general, es contraria a ese sentir y demanda de Dios.

Sinceramente, se que el Señor está mostrándonos Su vara de almendro, que significa justamente que está apresurando Su Palabra para ponerla por obra (Jer. 1: 11) y esa palabra que pondrá por obra es Su juicio: “Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios?” (1 Pedro 4: 17)

No es ese un juicio para destrucción, sino para purificación, pero no va a ser fácil, hermanos.

No obstante, lejos de este pensamiento, hoy, los falsos profetas y apóstoles de turno, como en los días de Jeremías en cuanto a Judá, o como en los tiempos de Isaías en cuanto a Israel, en vez de dar la verdadera palabra que el pueblo de Dios debe oír, profetizan lo fácil y agradable, lo bueno, lo halagüeño, la conquista, la prosperidad, los sueños realizados, etc. etc. etc.

Todo lo que muchos desean oír, “porque este pueblo es rebelde, hijos mentirosos, hijos que no quisieron oír la ley de Jehová; que dicen a los videntes: No veáis; y a los profetas: No nos profeticéis lo recto, decidnos cosas halagüeñas, profetizad mentiras (Is. 30: 9, 10);  por lo tanto, la misma palabra que fue para aquellos falsos profetas, lo es para estos de hoy en día:

“Negaron a Jehová, y dijeron: El no es, y no vendrá mal sobre nosotros, ni veremos espada ni hambre; antes los profetas serán como viento, porque no hay en ellos palabra; así se hará a ellos(Jeremías 5: 12, 13)

“En hebreo vara de almendro es Shaked, y tiene un sonido similar a Apresurar – Shoked – de ahí el juego de palabras”

“En hebreo vara de almendro es Shaked, y tiene un sonido similar a Apresurar – Shoked – de ahí el juego de palabras”

¡Hermano, sea sabio en cuanto a los tiempos!

Muchos no se aperciben realmente de los tiempos, y de este tiempo en concreto: “Aun la cigüeña en el cielo conoce su tiempo, y la tórtola y la grulla y la golondrina guardan el tiempo de su venida; pero mi pueblo no conoce el juicio de Jehová.” (Jer. 8: 7), y al sabio en su propia opinión, el Señor le pregunta y afirma: “¿Cómo decís: Nosotros somos sabios, y la ley de Jehová está con nosotros? Ciertamente la ha cambiado en mentira la pluma mentirosa de los escribas (Jer. 8: 8). Estos que continuamente profetizan lo agradable y lo halagüeño al pueblo de Dios, adormeciéndolo, son los que han cambiado la Palabra del Señor en mentira.

Se está cumpliendo a cabalidad la profecía neotestamentaria: Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas. (2 Ti. 4: 3, 4)

Cualquier fábula, cualquier distracción, cualquier cuento, ¡cualquier cosa antes que atender a la Palabra de santidad del Señor!, y por supuesto, siempre hay hombres engañadores dispuestos a darles lo que piden.

El otro evangelio; el de la prosperidad materialista

“Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas(Mt. 6: 24)

Lejos de oír la voz de Dios; lejos de vivir vidas que busquen el agradar a Dios, muchos sólo atienden a la voz de sus apetitos, y sus corazones están ya cargados de glotonería, sólo atendiendo a los afanes de esta vida. Sólo piensan en lo material, en la oferta de este mundo, y a eso lo llaman “prosperidad”. Sólo se preocupan de cómo crecer y engrandecerse, de cómo verse ante los demás como “bendecidos”, y a eso también le llaman “avivamiento”.

“Porque por ahí andan muchos, de los cuales os dije muchas veces, y aun ahora lo digo llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo; el fin de los cuales será perdición, cuyo dios es el vientre, y cuya gloria es su vergüenza; que sólo piensan en lo terrenal.” (Fil. 3: 18, 19)

No piden el pan nuestro de cada día (Mt. 6: 11), sino que eso se les ha quedado ya en muy poca cosa; ahora buscan el emular, y aún superar a los impíos, argumentando que si ellos tienen tanta abundancia, con más razón nosotros hemos de tener mucho más, ya que somos hijos del Rey…cuando el Rey ni siquiera tenía donde recostar su cabeza cuando anduvo entre nosotros (Lc. 9: 58).

¿Cómo podrán ser tenidos por dignos todos estos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre? (Lc. 21: 36) ¡No hay manera!

Presos en su propia ceguera, tienen como ídolos y ejemplos a seguir a todos los afamados maestros del “materialismo cristiano”, porque son prósperos en lo material. Lamentablemente no se aperciben que estos son ricos gracias a las dádivas que ellos les dan de continuo.

Y como dijo el Señor: “Como jaula llena de pájaros, así están sus casas llenas de engaño; así se hicieron grandes y ricos. Se engordaron y se pusieron lustrosos, y sobrepasaron los hechos del malo; no juzgaron la causa, la causa del huérfano; con todo, se hicieron prósperos, y la causa de los pobres no juzgaron. ¿No castigaré esto? dice Jehová; ¿y de tal gente no se vengará mi alma? Cosa espantosa y fea es hecha en la tierra; los profetas profetizaron mentira, y los sacerdotes dirigían por manos de ellos; y mi pueblo así lo quiso. ¿Qué, pues, haréis cuando llegue el fin?”(Jeremías 5: 27-31)

Tanto unos como los otros, viven en engaño. Sólo se preocupan en “prosperar”, vestir bien, ir a la última moda, poseer todo lo que un impío cualquiera desea y busca, presumiendo de estar en bendición, de tener el favor de Dios, dejando de lado a los necesitados que les rodean diciendo, que si esos son pobres, es porque todavía están en maldición y necesitan un “cambio de naturaleza” (, y no se dan cuenta de que es a ellos a los que Dios acusa. ¡Pobres ilusos! ¿Cómo Dios no va a castigar esa soberbia en aquellos que dicen ser pueblo de Dios y obran de ese modo?

Siguen las profecías y dichos de los falsos profetas y falsos pastores y apóstoles de la actualidad (Mt. 24: 24) que les dicen mentira, y ellos acomodados al engaño, se dejan seducir porque sus corazones ya están acostumbrados, andan torcidos y llenos de grasa. ¿Qué harán todos ellos cuando llegue el Señor a por los suyos? ¿Les recogerá el Señor, cuando ni siquiera viven esperando Su venida?

“El mensaje materialista, vestido con el disfraz de la prosperidad y la bendición, es la tónica general en estos últimos días, más que nunca antes en muchos medios eclesiales”

“El mensaje materialista, vestido con el disfraz de la prosperidad y la bendición,  es la tónica general en estos últimos días, más que nunca antes en muchos medios eclesiales”

División que sí es de Dios

“Mas os ruego, hermanos, que os fijéis en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la doctrina que vosotros habéis aprendido, y que os apartéis de ellos.  Porque tales personas no sirven a nuestro Señor Jesucristo, sino a sus propios vientres, y con suaves palabras y lisonjas engañan los corazones de los ingenuos. (Romanos 16: 17, 18)

Existe división que es conforme al diablo. La causan todos los sensuales, que no tienen el Espíritu Santo (Jud. 19) – aunque muchos de ellos, se presentan como los ungidos del Señor. Saben usar la lisonja y las palabras suaves y halagüeñas. Son muy carismáticos y tienen don de gentes, por lo cual, saben como engañar el corazón de los ingenuos y cándidos. Sobre todo, saben como engatusar a aquellos que en el fondo de su corazón tienen una raíz de codicia, avaricia y ambición, a la cual no quieren renunciar.

La Palabra del Señor nos insta a apartarnos de todos estos (ver también 2 Ti. 3: 1-5 y Tito 3: 10, 11)

Pero también existe una división, pero que es de Dios. Esta es una división que actúa para la santificación y purificación del verdadero cuerpo de Cristo. Es un apartar las ovejas de las cabras. Veamos la Escritura:

“Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos; y: Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo.” (2 Timoteo 2: 19)

“…cuando os reunís como iglesia, oigo que hay entre vosotros divisiones; y en parte lo creo. Porque es preciso que entre vosotros haya disensiones, para que se hagan manifiestos entre vosotros los que son aprobados.” (1 Corintios 11: 18, 19)

Dios conoce a todos los que son suyos – uno por uno – nosotros, realmente, no. Dios da su oportunidad para que todos los que invocan Su nombre, se aparten del mal. Eso lo hace por un tiempo definido, y los plazos se cumplen.

Creo que es ahora cuando genéricamente, el Señor está apartando y colocando – en el estilo de Mt. 25: 31ss – a sus verdaderas ovejas a su diestra, y a las cabras a su siniestra.

Esa división es de Dios, porque Él viene a por una iglesia sin mancha ni arruga, y todo aquel que no esté preparado, se quedará en tierra (1 Ts. 4: 13-17). Todo aquel que persevere en el pecado, será definitivamente apartado del Señor.

Dios destruirá toda confianza en la prosperidad materialista

“He aquí yo traigo sobre vosotros gente de lejos, oh casa de Israel, dice Jehová; gente robusta, gente antigua, gente cuya lengua ignorarás, y no entenderás lo que hablare. Su aljaba como sepulcro abierto, todos valientes. Y comerá tu mies y tu pan, comerá a tus hijos y a tus hijas; comerá tus ovejas y tus vacas, comerá tus viñas y tus higueras, y a espada convertirá en nada tus ciudades fortificadas en que confías.” (Jer. 5: 15-17)

En el tiempo de Jeremías, Dios trajo enemigos armados contra Judá, y toda la prosperidad en la que confiaban fue de un plumazo barrida, y ellos fueron llevados cautivos a Babilonia. Por haber escuchado la voz de los falsos profetas por años, que les juraban de parte de Jehová todos los parabienes y bendiciones posibles, sus pecados quedaban siempre latentes en sus corazones, y no esperaban en modo alguno ese juicio de parte Dios, ya que ingenuamente creían que Dios estaba contento con ellos, por causa del engaño de esos falsos profetas a los que escuchaban de continuo…

¿Piensan que ahora no va a ocurrir algo similar, cuando el Señor está a las puertas, y viene a por una Iglesia santa, sin mancha ni arruga, la cual Él conoce? (Ef. 5: 27; 2 Ti. 2: 19) ¿Piensan que el Señor va a recoger a todos aquellos que sólo ponen la mira en las cosas de esta tierra, y todavía se jactan de haber muerto para sí y ser de Cristo? ¿De veras creen que el Señor puede ser burlado? (Gl. 6: 7)

¡Temamos a Dios, hermanos!

En primer lugar, así como la abundancia material de Judá terminó, Dios destruirá toda confianza en la prosperidad materialista “cristiana”, porque desposeerá de esos bienes, y lo hará de maneras diferentes. Todo lo terrenal en lo que los cristianos profesantes ciegamente confían, se desvanecerá como un pergamino que se enrolla (Ap. 6: 14), con el fin de apercibirse de que para el Señor son desventurados, miserables, pobres, ciegos y desnudos, ¡y esa es Su misericordia!, para que podamos elevar las voces al cielo, clamar a Dios, arrepintiéndonos de los pecados de codicia y de avaricia (Ap. 3: 17, 19), y ser liberados de toda esa trampa infernal.

Toda prosperidad materialista en la que el cristiano pone su confianza, desaparecerá... "

“Toda prosperidad materialista en la que el cristiano pone su confianza, desaparecerá… ¿Has de poner tus ojos en las riquezas, siendo ningunas? Porque se harán alas como alas de águila, y volarán al cielo (Prov.23: 5)”

Dios destruirá la confianza en la oferta de este mundo

“Ahora, pues, ¿qué tienes tú en el camino de Egipto, para que bebas agua del Nilo? ¿Y qué tienes tú en el camino de Asiria, para que bebas agua del Eufrates? Tu maldad te castigará, y tus rebeldías te condenarán; sabe, pues, y ve cuán malo y amargo es el haber dejado tú a Jehová tu Dios, y faltar mi temor en ti, dice el Señor, Jehová de los ejércitos.” (Jer. 2: 18, 19)

El Señor reprochó a Su pueblo que en vez de buscar la provisión en Él, la buscó en el mundo. Esto está ocurriendo de igual manera hoy en día. Nosotros andamos en el camino de Egipto también, ya que aunque no somos de Egipto, estamos en Egipto que simboliza el mundo, pero no hemos sido llamados a beber de las aguas del Nilo, que significa coparticipar del espíritu, las obras y de la oferta de este mundo. No obstante muchos que se dicen cristianos, hacen eso. Su confianza en realidad está en la oferta de este mundo. Beben de sus aguas, tanto del Nilo, como del Eufrates que aquí significa que su confianza la tienen en el mundo, y no realmente en Dios.

El beber de las aguas de este mundo, es sinónimo de depender de la oferta y provisión de este mundo. Así como Dios en tiempos de Jeremías destruyó la confianza y dependencia de Judá y Jerusalén en el mundo que le rodeaba, lo mismo hará hoy, en cuanto a todos aquellos que son hijos Suyos, pero su confianza realmente está en la provisión de este mundo ajeno a Dios.

No en vano la Escritura nos amonesta así:

“¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios. ¿O pensáis que la Escritura dice en vano: El Espíritu que él ha hecho morar en nosotros nos anhela celosamente?” (Santiago 4: 4, 5)

Por cierto, ¿Cuántos de esos actuales apóstoles de la prosperidad enseñan acerca de esa escritura?

“Últimamente, ¿Cuántos mensajes contrarios a la “prosperidad materialista” y contrarios a “pactar con Dios” ha escuchado usted de parte de los nuevos apóstoles y profetas?”

“Últimamente, ¿Cuántos mensajes contrarios a la “prosperidad materialista” y contrarios a “pactar con Dios” ha escuchado usted de parte de los nuevos apóstoles y profetas?”

Falta amor por la Palabra

“¿A quién hablaré y amonestaré, para que oigan? He aquí que sus oídos son incircuncisos, y no pueden escuchar; he aquí que la palabra de Jehová les es cosa vergonzosa, no la aman. (Jer. 6: 10)

Cuando se ama la oferta de este mundo, no se puede amar la Palabra del Señor. Es incompatible una cosa con la otra; y esto está ocurriendo hoy en día en gran escala. Prefieren oír la vana palabra de los falsos apóstoles del “materialismo cristiano”, que jamás ofende, ni incita a cambiar hacia la dirección del Señor; sólo apunta de continuo hacia la “bendición” material, en realidad, hacia la avaricia y la codicia:

“Porque desde el más chico de ellos hasta el más grande, cada uno sigue la avaricia; y desde el profeta hasta el sacerdote, todos son engañadores. Y curan la herida de mi pueblo con liviandad, diciendo: Paz, paz; y no hay paz.” (Jer. 6: 13, 14)

Llenan la cabeza de mentiras y desbordan los corazones con emocionalismo y falso avivamiento, ahogándolos respecto a la verdad de Dios. Les prometen un gran avivamiento mundial para este tiempo, una reforma mundial donde rebose la paz, pero como dice la Escritura, y jamás miente; dicen: “Paz, paz; y no hay paz”.

Se les amonesta de mil maneras, pero lejos de avergonzarse y cambiar, montan en su soberbia:

¿Se han avergonzado de haber hecho abominación? Ciertamente no se han avergonzado, ni aun saben tener vergüenza; por tanto, caerán entre los que caigan; cuando los castigue caerán, dice Jehová” (Jer. 6: 15)

Tozudamente se niegan a escuchar, y ni siquiera a considerar lo que se les dice:

“Así dijo Jehová: Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma. Mas dijeron: No andaremos. Puse también sobre vosotros atalayas, que dijesen: Escuchad al sonido de la trompeta. Y dijeron ellos: No escucharemos.” (Jer. 6: 16, 17)

Lamentablemente, “el Señor traerá su mal, según el fruto de sus pensamientos, porque no escucharon Mis palabras, y aborrecieron Mi ley” (Jer. 6: 19)

Dios está harto de que de su casa se haga una cueva de ladrones

“He aquí, vosotros confiáis en palabras de mentira, que no aprovechan.” (Jer. 7: 8)

Aquellos cristianos del primer siglo, que ni siquiera tenían la Biblia completa en sus manos, preferían morir a manos del emperador romano, antes que negar el nombre de Cristo por participar en la oferta de aquel mundo profano e impío. En cambio, hoy en día, haciendo caso omiso a la Palabra, basándose en lo emocional y en la palabra mentirosa de los falsos apóstoles y profetas de turno, muchos hacen de sus propias vidas y de la casa de Dios, una cueva de ladrones:

“Hurtando, matando, adulterando, jurando en falso, e incensando a Baal, y andando tras dioses extraños que no conocisteis, ¿vendréis y os pondréis delante de mí en esta casa sobre la cual es invocado mi nombre, y diréis: Librados somos; para seguir haciendo todas estas abominaciones? ¿Es cueva de ladrones delante de vuestros ojos esta casa sobre la cual es invocado mi nombre? He aquí que también yo lo veo, dice Jehová.” (Jer. 7: 9-11)

Dios no va a sufrir más que Su nombre sea cuestionado a causa de todos aquellos que llamándose sus hijos, profanen una y otra vez su propio santuario y el santuario de Dios con el pecado de la soberbia, la codicia, la avaricia, y cualquier lujuria más.

No vale ya el artificio de la falsa adoración

“¿Para qué a mí este incienso de Sabá, y la buena caña olorosa de tierra lejana? Vuestros holocaustos no son aceptables, ni vuestros sacrificios me agradan.” (Jer. 6: 20)

El torpe engaño de mezclar lo santo con lo profano, no va a ser más. Dios está hastiado de los congresos cristianos y de los cultos en general, donde se le adora y alaba, y donde al mismo tiempo, se enseña al pueblo en la dirección del “materialismo cristiano” y otras aberraciones escandalosas. Dios abomina todo esto de una manera muy especial.

Creo que la Palabra del Señor para estos últimos días va en la siguiente dirección:

“El que es injusto, sea injusto todavía; y el que es inmundo, sea inmundo todavía; y el que es justo, practique la justicia todavía; y el que es santo, santifíquese todavía” (Ap. 22: 11)

Y eso significa que cada uno sea como realmente quiere ser. El que actúa como impío, no pretenda ser santo (o conviértase de veras); y el que es santo, lo sea de veras, y siga siéndolo.

“La combinación del mensaje materialista “cristiano” con la adoración a Dios, es algo que el Señor no sufre más”

“La combinación del mensaje materialista “cristiano” con la adoración a Dios, es algo que el Señor no sufre más”

Dios ya no va a soportar más la hipocresía, el doble ánimo, la careta de cristiano, ni tampoco la falsa justificación ante los demás: “Por tanto, estoy lleno de la ira de Jehová, estoy cansado de contenerme; la derramaré sobre los niños en la calle, y sobre la reunión de los jóvenes igualmente; porque será preso tanto el marido como la mujer, tanto el viejo como el muy anciano.” (Jer. 6: 11)

Dios está harto de que se use la libertad en Cristo como excusa para el libertinaje, la banalidad, la farándula cristiana, el flirteo con el mundo, la falsedad, la soberbia. El juicio viene, y el pueblo de Dios no se apercibe, porque vive encandilado por las falsas luces de los falsos profetas del “materialismo cristiano”, que lejos de mostrarles la vara de almendro, sólo quieren que atiendan a su mensaje de “prosperidad” y “conquista” para seguir engañándoles.

¡Tengan muy presente que el Señor ya ha empezado a limpiar su casa!

Muchos creen a esos nuevos pseudo-celestiales flautistas de Hamelín que les aseguran el “gran avivamiento de las naciones”, y la “conquista de las naciones” como un hecho incuestionable, aunque la misma Escritura lo niega, pero lo que va a ocurrir antes de la Parusía gloriosa del Rey Jesucristo, va a ser una cosa muy diferente:

“Y haré cesar de las ciudades de Judá, y de las calles de Jerusalén, la voz de gozo y la voz de alegría, la voz del esposo y la voz de la esposa; porque la tierra será desolada.” (Jer. 7: 34)

Ante nosotros, no viene paz y seguridad, ni tampoco voz de alegría, sino todo lo contrario. El Señor ha levantado la vara de almendro; Él apresura Su palabra para ponerla por obra (Jer. 1: 11), mientras los nuevos flautistas de Hamelín siguen haciendo sonar sus instrumentos melodiosos y encantadores por doquier, y ¡ay de ellos!

“Aquí el flautista de Hamelín, representa el toque mágico y encantador de los embaucadores, y muchos de ellos siguen una determinada agenda”

“Aquí el flautista de Hamelín, representa el toque mágico y encantador de los embaucadores, y muchos de ellos siguen una determinada agenda”

¿Qué hacer en esta hora?

“El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias” (Ap. 3: 22)

“Dicen: Si alguno dejare a su mujer, y yéndose ésta de él se juntare a otro hombre, ¿volverá a ella más? ¿No será tal tierra del todo amancillada? Tú, pues, has fornicado con muchos amigos; mas ¡vuélvete a mí! dice Jehová.” (Jer. 3: 1)

Este escrito que han leído es profético. Es el sentir que el Espíritu Santo me ha trasladado, y estoy compartiendo con todos ustedes, en obediencia al Señor.

Esta dura amonestación es sobre todo dirigida a todos aquellos que son de Cristo. Los que en realidad no lo son, harán caso omiso de ella, como siempre ha sido así. Pero si usted es de Él, y se puede identificar con alguno de los pecados mencionados en este escrito, arrepiéntase y vuélvase de todo corazón a las sendas antiguas (Jer. 6: 16), que es la sana doctrina de nuestro Señor Jesucristo. Si no está en una, busque la congregación evangélica donde se enseñe y se viva esa doctrina.

Dios no se goza con el castigo, sino todo lo contrario. La dura palabra tiene como finalidad la corrección del que se ha desviado. Este es el caso.

¡Despertad!

¡Fíjese! A pesar de que muchos se han amancillado con el mundo y con los enemigos de Dios, nuestro Señor está dispuesto a volver a recibir al que así ha hecho, antes de que sea tarde del todo:

“¿Quiero yo la muerte del impío? dice Jehová el Señor. ¿No vivirá, si se apartare de sus caminos?” (Ez. 18: 23).

Si Dios no desea la destrucción del impío, con menos motivo la quiere de sus hijos que se han desviado. Es hora de arrepentirse de todo mal camino y pecado oculto, y buscar de veras el agradar al Señor, tal y como enseñan las Escrituras.

Dios, en estos difíciles días, ha levantado verdaderos pastores para apacentar al verdadero pueblo de Dios en Su temor y en Su conocimiento:

“Convertíos, hijos rebeldes, dice Jehová, porque yo soy vuestro esposo; y os tomaré uno de cada ciudad, y dos de cada familia, y os introduciré en Sion; y os daré pastores según mi corazón, que os apacienten con ciencia y con inteligencia. (Jeremías 3: 14, 15)

Busque el cuerpo de Cristo y viva según la voluntad de Aquél que un día nos dio a Su precioso Hijo por todos nosotros

“El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?” (Romanos 8: 32)

¡El Señor no se tarda!

Miguel Rosell