Tatuajes & Piercings

Tatuajes & piercing[Para mas info invito a dirigirse a la sección Jóvenes]

Sé que este es un tema difícil de encarar, pero considero que es necesario hacerlo. Primero debemos echar bases. Los tatuajes y los piercings existen desde miles de años, y han tenido diferentes significados y funciones en cada cultura.

Los tatuajes en Egipto estaban relacionados con lo erótico, las mafias japonesas los utilizaban para “marcar” a sus integrantes, se han utilizado en distintos lugares para asustar a los enemigos en el campo de batalla. En muchas culturas precolombinas los tatuajes y los piercings han estado relacionados con los estratos sociales, con diferentes religiones y en otras épocas y culturas han sido símbolos de esclavitud, e incluso en otras se ha usado como símbolos de poder y distinción, como señal de luto, y en muchas tribus los tatuajes y pircings forman parte de los ritos de iniciación en la vida adulta.

En nuestra cultura actual estas prácticas comenzaron a extenderse a partir de los años ´80, y hoy en día son relativamente comunes entre los jóvenes (e incluso los no tan jóvenes), que en general los usan para estar “a la moda” y ser aceptador por determinado grupo social o para destacar algo que para ellos es importante. También, parte del atractivo es que el hecho de que en muchos casos sean algo “prohibido” por lo mayores, y por lo padres en particular.

Pero, ¿Es correcto que los cristianos se hagan tatuajes y/o piercings? ¿Qué piensa Dios de todo esto? La Biblia en el Antiguo Testamento ordenaba a los israelitas, “No se hagan heridas en el cuerpo por causa de los muertos, ni tatuajes en la piel. Yo soy el Señor” (Levítico 19:28 NVI). De este modo, aunque los creyentes hoy, no vivan bajo la ley del Antiguo Testamento (Romanos 10:4; Gálatas 3:23-25; Efesios 2:15), el hecho de que hubo una orden contra los tatuajes, debería causar duda en nosotros.

En ese tiempo evidentemente los hebreos estaban rodeados de pueblos paganos que de esa manera honraban a otros dioses y eso era abominación. Si prestamos atención, el problema no era el dibujo en la piel sino lo que significaba para ese contexto y lo mismo creo que debemos cuidar hoy. En el Nuevo Testamento nada dice acerca de que un creyente debería o no tatuarse o perforarse, pero tampoco da alguna razón para creer que Dios nos dejaría tatuarnos o perforarnos el cuerpo.

Aunque Dios advierte en primera instancia a Su pueblo Israel acerca de estas costumbres es porque quería que Su pueblo no tomara lo del mundo o sus vecinos. Hoy día, las cosas no han cambiado. La Iglesia también es Su pueblo y las costumbres del mundo no debemos copiar. (Ef.1:4; Fil.2:15; Co.2:8; 1Jn.2:15) Asimismo este principio sigue vigente “Conviértanse ellos a ti, y tú no te conviertas a ellos.” (Jer.15:19)

Entiendo que muchos se han tatuado o se han practicado piercings antes de haber recibido a Jesucristo como su Señor y salvador, por lo tanto no estoy condenándolos, sino que quiero poner las cosas en su perspectiva apropiada.

Asimismo, sé que hay creyentes a quienes esto no les importa, y siguen haciéndose las perforaciones y tatuajes sin que esto les incomode para nada.  Vuelvo y repito, no es mi intención hacer que se sientan culpables.  He preparado este artículo, para ofrecer una respuesta a esos que me lo han preguntado y a esos otros a quienes les preocupa este tema.

Algunas preguntas deberíamos hacernos antes de considerar hacer algo: “¿Qué significa para tus padres?” “¿Qué significa para tus pastores y las personas que debes honrar según el criterio de Dios?” “¿Estas dándole la gloria a Dios al tatuarte o perforarte, y así resaltar algo que a simple vista es más importante para ti que lo que es Él?” En otras palabras. Lo que hago, “¿glorifica a Dios o glorifica al hombre?”  Asimismo debemos preguntarnos: “¿Cuál es la verdadera razón para hacer esto o aquello?”

Si creo que Dios le importara mucho que no obedezcas a tus padres o que no honres a tus pastores y líderes de la iglesia. Por otra parte, si en el círculo donde te mueves los tatuajes son señal de rebeldía o de pandillas o de drogas estoy seguro de que no le van a agradar a Dios. Lo que puede ser malo o no de estas prácticas depende de lo que significa para quienes te rodean y, sobre todo, de lo que hay en tu corazón.

En cierta ocasión vinieron unos fariseos enojados a Jesús reclamando que sus discípulos no se lavaban las manos según la ley hebrea. Lo que los fariseos reclamaban estaba claramente indicado en el Antiguo Testamento, pero se habían olvidado de pensar en por qué Dios les había mandado esa ley, y en lo que verdaderamente era importante para Dios. Jesús les respondió:

“Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias. Estas cosas son las que contaminan al hombre; pero el comer con las manos sin lavar no contamina al hombre.” Mateo 15:19-20

Recuerda que la mayoría de las veces los pecados se definen según las intenciones de tu corazón y según lo que tus acciones producen en otros. Si lo que te atrae de los tatuajes y piercings es la rebelión o el egoísmo, entonces definitivamente serán un pecado para ti. Y si los necesitas para sentirse “especial” o aceptado, entonces necesitas replantearte tus motivos, ya que en Cristo eres especial para Dios sin eso, y tus amigos no son buenos amigos si necesitas hacerte esto para que te acepten.

Si quieres saber mi opinión personal, a mi me parece una tontería que se hagan tanto piercings como tatuajes. En este último caso, creo que es tonto hacerte un dibujo en la piel que luego te vas a tener que hacer una cirugía si te lo quieres sacar.

Por otro lado, utilicemos el raciocinio por un momento. Si hoy eres joven, debes saber que un día dejaras de serlo. Un día, si Dios quiere, vas a ser padre o madre, y probablemente también un día seas abuelo/a. Si eres hombre muy probablemente pierdas el pelo, y si eres mujer, muy probablemente un día tengas arrugas en esa zona del cuerpo que te quieres tatuar. ¿Quedara bien ese tatuaje ahí cuando llegues a esa etapa de la vida? ¿Y qué va a significar el hecho de que lo tengas para tus hijos y para tus nietos?

En fin, creo que como todas las otras cuestiones referidas a los que es bueno y lo que es malo hay que usar mucho el cerebro, pedirle sabiduría a Dios para tomar la decisión correcta, pensar también en los demás y en lo que nuestras acciones producen en la vida de otras personas.

Y sería conveniente, si quieres llevar algo que te identifique, haz como dijo el apóstol Pablo quién día a día pretendía ser más como Cristo: “Porque yo traigo en mi cuerpo las marcas del Señor Jesús.” Gálatas 6:17